viernes, 30 de diciembre de 2011

ARTICULAR LA INDIGNACIÓN

Es cierto que hay que atribuir un mérito muy grande al aire fresco que ha supuesto el 15M a la hora de organizarse a través de las redes y luego llegar a mostrarse en grandes movilizaciones en la calle. Es un terreno ganado, un legado que hay que cuidar y mantener. Sin eso no hay nada.

También es cierto que las circunstancias adversas han favorecido esas movilizaciones. Un PSOE incapaz de controlar sus excesos y los del mercado financiero que se ha empeñado en proteger, dando palos de la derecha más rancia, y dejando a los susodichos el testigo para que den la puntilla a la mayor parte de logros sociales obtenidos tras muchos años de lucha (y de sangre también).

Llegadas las elecciones pasó lo que tenía que capaz. Una notable campaña de IU, favorecida también por las circunstancias, le permitió más que quintuplicar su número de diputados; el mensaje genérico es que el bipartidismo pierde fuelle, lo cual no le impide aplicar su rodillo con mayorías absolutas legitimidadas por las normas y leyes vigentes, pero cada vez con menor crédito popular. Otros pequeños partidos pescando a río revuelto, difamando, contando sus batallitas y victimizándose para ganar dinero de subvenciones y cobrar un protagonismo que nadie esperaba. Sí, me refiero a UPyD.

Mal empezamos cuando decidimos asumir como nuestro el término "indignado". Como bien dice @ciudadfutura, es un cajón de sastre en el que todo cabe porque, para que haya indignados, tiene que haber indignos y de esos sobran, pero es un concepto periodístico al que nos hemos sumado de un modo irresponsable. Al sistema le importa un bledo tener un atajo de enfadados o indignados por ahí haciendo chirigotas. Forma parte del juego y puede resultar hasta favorecedor tener cierta oposición en la calle.

Este defecto o problema de base no es corregible a estas alturas. Pero sí hay tres factores o niveles sobre los que el 15M y todo el movimiento "indignado" debe de reflexionar urgentemente:

1. Las reivindicaciones del 15M han tenido que ver con demandas nacionales, estatales si se quiere. Ley Electoral, desahucios, corrupción, etc. No se ha mirado al exterior salvo para contagiar las reivindicaciones nacionales de otros países amigos. Y cuando se ha mirado para fuera, hemos sido bobos, inocentes. Nos hemos tragado el discurso de la Primavera Árabe. Los musulmanes de algunos países reclamando democracias verdaderas en Libia, en Túnez, en Egipto o, ahora, en Siria. Pues muy bien. Por primera vez, un movimiento popular ha apoyado ingenuamente a la OTAN y a Estados Unidos, en su intervención contra Libia, con más de 70.000 muertos, o en Egipto, para que ahora se diseñen policías de lo moral organizadas por Hermanos Musulmanes para imponer la Sharia, ahora que USA ha decidido reirles la gracia y negociar porque han saldado su cuenta con la muerte de Bin Laden.

Se dijo múltiples veces que el 15M era un movimiento sin ideología, donde tenía cabida cualquiera. Es imposible, al menos para mí. No puedo mirar mi Ley Electoral en forma de neonacionalismo español mientras mis gobernantes apoyan democracias falsas y aniquilan aldeas enteras en otros países. No se puede dividir. No se puede ser ambiguo. Y ha sido así. Tras cada movimiento debe de haber una ideología común, con mil flecos, con 2.000 matices, pero común en lo que se refiere a la justicia y la libertad de los pueblos. Nosotros solo somos uno de ellos.

Así que o el movimiento "indignado" mira para fuera y se da cuenta de sus errores y de la necesidad de compartir una serie de ideas base, o está condenado al más simple y puro etnocentrismo, a  creer que son el ombligo del mundo.

2. Lo dicho queda ligado al segundo factor. El movimiento "indignado", del 15M, de grupos como Anonymous, estéticamente se han visto representados por una máscara, la de una película, V de Vendetta. Todo movimiento tiene su estética, es necesaria, es compartida, como ocurre con la Marea Verde. Pero solo vale si detrás de esa máscara existe debate y formación. No me refiero a hacer o hablar en las asambleas. Me refiero a pensar, a leer, a conocer algo más que el presente para articular mejor las propuestas del futuro. 

Me gusta la estética indignada, pero no duermo tranquilo pensando que buena parte de los que participan de ella no encuentran bibliografía más allá de la película dichosa. Hay otros, sí, muy preparados, con mucha formación, que están ahí, afortunadamente.

3. Esta desideologización ha traído consigo otro problema añadido que es morir de éxito, mear colonia, creer que de repente se estaba cambiando el mundo cuando, en realidad, se estaba dando colorido a las calles, algo meritorio pero que en nada, repito nada, afecta al sistema que se trata de cambiar. He chocado en numerosos debates con afirmaciones no diré prepotentes, pero casi, de una vanguardia espontánea que rechazaba cualquier tipo de lucha pasada porque "la suya era la buena". Quienes estén en ese falso pedestal, que se vayan bajando. Ninguna de las reivindicaciones del 15M se ha cumplido. Peor aún, a nivel de derechos medio año después estamos veinte años por detrás. Hemos ganado la estética y la capacidad de movilización, a veces a base de unas redes muy caldeadas que se retroalimentan dando ánimos. Esto también es necesario pero, que quede claro, aquí no se ha descubierto ningún Mediterráneo, no hay continentes nuevos y, lo que sí hay, es mucha historia de lucha que no hay que desmerecer, de la que hay que aprender para no cometer los mismos errores.

En definitiva, asumir que bailamos en su circo, que nos comunicamos con sus redes, que las censuran cuando quieren, que sus medios se disfrazan de progres para darnos temas de conversación (el ejemplo Salvados es escandaloso) que si se aburren nos miran por curiosidad, pero que por ahora, solo les resultamos divertidos. 


7 comentarios:

  1. La denominación "indignados" la propusieron los medios de comunicación, que está claro que no son objetivos en sus informaciones. No puedo evitar pensar casi desde el principio del 15-M que detrás muchas veces parecía haber una mano oculta. No me gusta ser paranoica y he intentado no dejarme llevar por esa intuición, pero lo que sí tengo claro es que el movimiento está parado y que es necesario alguien que lo ponga en marcha. La Asamblea de mi barrio se ha convertido en una multitud de comisiones llenas de gente mas o menos bien intencionada que intenta mantener sus cotas de "poder" y en una reunión una vez a la semana a la que cada vez acude menos gente y en la que cada vez es más difícil que salga una propuesta con cara y ojos. No quiero quitarle la importancia que ha tenido el 15-M en un momento de desilusión. El saber que hay miles de personas que están dispuestas a salir a la calle a gritar que juntos podemos, ha sido un soplo de aire fresco, pero no es suficiente.
    Enhorabuena por tu análisis, me ha parecido excelente. Seguiré tu blog. Salud

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  2. Muchas gracias alis_cb. Este post solo busca el debate y la reflexión, y se enriquece mucho con comentarios como el tuyo.

    @raskolnistan

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  3. Los movimientos que giran alrededor de la no-violencia protegen al Estado. Solamente sirven para calmar conciencias pero son inefectivos, racistas, patriarcales, etc.

    http://www.nodo50.org/albesos/uploads/textos/noviolencia.pdf

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  4. No estoy de acuerdo con Marcosda, todo lo contrario. Los movimientos violentos están dirigidos desde el poder para ilegitimar todos los movimientos que son contrarios al Estado

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  5. Creo que un gran problema del 15m es que ha tenido como "primer mandamiento" la noviolencia y ha entendido como violencia cualquier cosa que pueda molestar al estado. Por ejemplo, en pl. Catalunya se hizo un huerto donde había flores y esto fue un problemón porque no era legal.
    No digo que se tengan que rebentar farolas o quemar contenedores, destruir por destruir no sirve de mucho, pero a veces es necesario destruir para crear.

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  6. El debate de la violencia o no-violencia es delicado. Sin embargo, entiendo que usar la violencia es hacer exactamente eso que el poder espera para justificar la violencia del Estado y para deslegitimar las ideas de un movimiento. Recordar, por ejemplo, los infiltrados de Cataluña. ¿Qué buscaban? Eso mismo ¿Por qué? Porque no encontraban lo que querían en aquellas concentraciones, y eso hacía aquellas acampadas mucho más peligrosas.

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  7. Pero los infiltrados buscaban la violencia del destruir por destruir. En cambio, si un dia entramos todos al reCorte inglés (pongo este ejemplo porque esta al lado de pl catalunya), repartimos todo lo que hay dentro y usamos el espacio para nosotros no creo que esté mal.
    Quizás ahora mismo no se puede hacer porque como tu dices el estado lo usará para desligitimar el movimiento, pero desde el movimiento no se tiene que criminalizar esta opción, se tiene que hablar y abrir las mentes para que algún día sea posible.

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