domingo, 25 de diciembre de 2011

El presunto Breivik de las JMJ


Foto cedida por @heycaramelo y que podéis visitar en twitpic.com/67540d

Hay malos policías. Los hay, es verdad. Son mala gente.

Pero los hay muy buenos, la mayoría. Gracias a ellos, un fanático, un imbécil (presunto imbécil) ha sido detenido ayer por querer atentar contra la manifestación laica del 17A de Madrid. Tenía medios, el CSIC le financiaba amistosamente sus estudios en Química. No han dado nombres, pobrecito el presunto.

Imaginad por un instante. Sé que es difícil en estos tiempos que corren. Imaginad que ayer la policía detiene a alguien relacionado con el 15M o con cualquier movimiento cercano (Attac, Democracia Real Ya, el que queráis) por querer gasear a los asistentes a las misas de Cibeles. Imaginad los titulares de todo el mundo: "Conspiración para atentar contra el Papa en Madrid". Imaginad la persecución hacia todos los movimientos sociales, y después de imaginarlo, creéroslo, porque es lo que hubiese pasado.

Imaginad por un momento que el sábado un JMJ (un papaflauta con cariño) es apuñalado en el centro de Madrid por el simple hecho de haber venido a ver al Papa. ¿Más titulares?

Se dicen cosas divertidas estos días en las redes sociales. Me quedo con una gracieta de un twit que expresaba su deseo de que, de alguna forma, hubiera un balón dividido entre el Papa y Pepe, el defensa del Real Madrid. Todo puede ser risible, pasear por Madrid lo es estos días, desde luego. Pero lo que ocurrió ayer es tan serio, tan grave, y ha pasado tan desapercibido, que enfurece al más pintado. Paciente, esperé noticias la noche de ayer en, por ejemplo, Televisión Española. Ni mú. Un tío, voluntario de las JMJ, a las que no representa, quería gasear a los manifestantes de la marcha Laica. ¿Por qué? ¿Por fanatismo? ¿Otro acto de locura o de mala suerte como dice el Padre Ángel, de Mensajeros por la Paz al referirse al asesinato de tres niños en un centro de protección?

Mientras, los amigos de @acampadasol vuelven a reclamar públicamente calma y respeto a los asistentes a las JMJ. Una calma, la que mantienen, y un respeto, el que todo el 15M está mostrando, que no está siendo recíproco porque aún nadie ha condenado esto. Ni el que perdona a las que abortan, ni los que organizan el cotarro.

La policía, de nuevo, ha evitado males mayores. Otro ejemplo. Hoy un fanático musulmán ha sido detenido en Cádiz. Lo podéis leer en "El País". Estaba asociado (presunto) a Al Qaeda en el Magreb Islámico. En un foro, expresaba su deseo de cometer atentados en Europa, en España. Sabemos lo que es el 11M, no lo vamos a olvidar nunca. Lo que no sabemos, es cuántos otros 11M estaban preparándose y que la policía ha conseguido desarticular. Y en el fondo, el mexicano imitador de Breivik y el radical islamista son la misma cosa, aunque sus megáfonos sociales emiten en frecuencias distintas.

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