domingo, 25 de diciembre de 2011

Entre la tradición y la infamia: el toro de la Vega


Ante el revuelo formado por la última fiesta, decido ojear en que consiste una fiesta capaz de aunar tantas cosas bellas, y busco en internet a alguien que sea capaz de explicarme cómo se da muerte al toro. No es difícil: UNA MULTITUD LE ACOSA Y LE CLAVA LANZAS HASTA QUE MUERE. SI NO LO CONSIGUEN, LE APUNTILLAN.



La belleza es algo subjetivo, desde luego. Porque hay que ser muy feo por dentro para encontrar bella esta MIERDA tradicional, esta INFAMIA repugnante, que no merece el más mínimo respeto, que no es digna más que de la actuación de la justicia.  

Esta vergüenza nacional se desarrolla en Tordesillas, una estéticamente bella ciudad que por dentro esconde este horror, en el que gobierna el PSOE. Su alcalde, José Antonio González, tiene el dudoso honor de gobernar este esperpento que resultaría gracioso si no fuese real. No duden. Dormirá tranquilo, porque se gastó 3.500 euros en el toro, y recibió 50.000 visitantes.  Para él, mi cita favorita del mes, de rabiosa actualidad:

NO BUSQUES EN MI CORAZÓN, SE LO HAN COMIDO LAS BESTIAS. Baudeleire. 

Y esta otra: 

SE PUEDE JUZGAR EL CORAZÓN DE UN HOMBRE, POR COMO TRATA A LOS ANIMALES. Kant.

No se me olvida el héroe, el macho ibérico que se apoda Zamorano, que se llama Óscar Bartolomé Hernández, que se sintió como Cristiano Ronaldo según sus propias palabras por ser el que le dio muerte al toro. Pobrecito, que pena. 

Defiende Gerardo Abril, Jefe del Patronato de esto, que es una tradición que se remonta al siglo XIV. Bien, cómo lamento que la justicia no obre con ellos como lo hacía en el siglo XIV. Aunque a lo mejor para eso preferirían no mirar con asombro la tradición. 


1 comentario:

  1. bestias, porque no se les puede llamar humanos, infelices ojalá sufran algo parecido, para ver lo que siente el pobre animal

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