lunes, 26 de diciembre de 2011

Más tetas, un piercing y una tienda de campaña: la refundación del PSOE

Cuentan que el PSOE se quiere poner tetas, hacerse algún piercing y comprarse una tienda de campaña baratita para sumarse a las previsibles movilizaciones de la primavera. Tomar las plazas, en definitiva, utilizar el descontento popular para incendiar la calle, para mantener una tensión que les favorece. Olvidan algo, claro, que hace muy poco tiempo esas movilizaciones eran en su contra, y que no tuvieron reparos en que sus representantes ordenaran que se sacasen las porras para dejar las plazas a, por ejemplo, los peregrinos de las JMJ.

Ahora todo pasa por eso de "Reiniciar el PSOE". No se dan cuenta, al igual que le pasó a EQUO con el lema de su campaña, que cuando uno reinicia, simplemente el ordenador se apaga y vuelve a encenderse con las mismas aplicaciones de antes. Cuando uno quiere revisarse en realidad, lo que hace es formatearse. Cuestiones de la informática, porque el PSOE parece más dispuesto a hacer gestos que a cambiar estructuras.

Si el PSOE se pone tetas, será para que el electorado perdido (4 millones de votantes) le mire más el escote. Quieren, necesitan, captar su atención. Y hacerlo es más fácil desde la oposición que desde el gobierno, desde las palabras que desde los hechos porque, palabra de Dios, cuando vienen mal dadas, cuando arrecia una crisis, se comportan exactamente igual que los que están al otro lado del espejo. Dos monstruos en distintas ubicaciones pero con los mismos rasgos.

Espero que no se les atragante la cosa. Porque un pecho muy siliconado no es bonito, es llamativo pero no sugiere nada. Bueno, igual es una cuestión de gustos y yo tengo los míos.

Lo del piercing tiene que ver con dar una imagen de modernidad, de cercanía con los jóvenes y no tan jóvenes que padecen esta crisis. Cientos de miles de votantes ejercieron su derecho por primera vez el 20N
y les dieron la espalda. ¿Esperaban otra cosa? Otros cientos de miles lo harán igualmente en futuras elecciones. Parecer un partido joven, renovado, defendiendo las pequeñas parcelas que conservan con la izquierda como estar a favor del matrimonio homosexual, por ejemplo.

Lo de la tienda de campaña se refiere a esta novedosa manía de solicitar, con la boca pequeña, una reacción al 15M para que haga frente al nuevo gobierno de Rajoy. ¿Cómo podemos ser menos beligerantes con un tipo como el Ministro de Economía, viniendo de donde viene, que con los bienintencionados del PSOE? ¿Torturaremos al Ministro de Educación como torturamos a Sinde? Esto esconde cierto recelo pero, que nadie se confunda, un deseo abierto de movilizar y de manipular a los que se movilizan. Esa será la estrategia de los próximos meses. Se sumen o no, querrán a la gente en la calle. Y apuestan sobre seguro, porque la gente va a seguir saliendo a la calle, eso sí, cuando haga menos frío. Tratarán de abanderar la lucha de la Marea Verde y habrá otras batallas. Alentarán a la gente, correrán los primeros para no recibir los porrazos y tratarán de sacar partido con el tiempo al desencanto o enfado social contra el nuevo Gobierno.

La anterior entrada de este Blog hablaba de tres tipos de manipulación de la ciberagitación en las redes sociales ( http://elblogderaskolnikov.blogspot.com/2011/12/los-riesgos-de-manipular-la.html). Existen. Pero aquí tenéis la cuarta. El PSOE necesita volver a convencer de que es la única alternativa al PP.

En definitiva, la historia se repite. El PSOE logra el apoyo de la ciudadanía. A continuación, defrauda su confianza, porque cuando tiene que gestionar conflictos o malas situaciones económicas, fracasa o saca lo peor de sí mismo (llamémoslo políticas neoliberales o corrupción, que para el caso...) y entonces los partidos minoritarios mejoran sus resultados. Bajan a un gran agujero y, desde él, tratan de emerger como salvapatrias de la calle, de la sensibilidad social, de la gente desfavorecida.

Algunos ya somos mayorcitos. Quien se quiera dejar engañar, allá él.

2 comentarios:

  1. No estoy en absoluto de acuerdo. Soy militante socialista, con un cargo orgánico ( nunca he cobrado nada,tengo mi trabajo fuera d la actividad política) y siempre me he manifestado contra todo aquello q he considerado injusto, incluso dentro del partido. He sufrido represalias en mi trabajo por reclamar derechos de tod@s. Es cierto que el PSOE ha cometido muchos errores, pero es injusto generalizar y criticar de antemano la oposición que de seguro, ejerceremos al gobierno de Rajoy. Otra cosa, muy desafortunada la metáfora de las tetas y el piercing, y falsa, yo ya las tenia estupendas(y naturales) antes de perder las elecciones, y piercings, tengo unos cuantos repartidos por mi cuerpo desde hace muchos años...

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  2. Te agradezco doblemente tu comentario. Primero, porque es el primero de este recién inaugurado blog. El segundo, por darme tu opinión, aunque no sepa tu nombre para dirigirme a ti.

    Yo respeto tu opinión. También respeto tu militancia, por supuesto. Pero creo que en el artículo queda bien claro que mi crítica al PSOE no tiene en absoluto nada que ver con el aspecto estético de sus militantes, sino al de su estructura.

    Cuando hablo de añadir silicona para hacerse más llamativo, me refiero a una estrategia para recuperar la confianza de millones de votantes perdidos (nada menos).

    Cuando hablo de ponerse piercings, me refiero a una estrategia de acercarse a los jóvenes que claramente le han dado la espalda el 20N y a los nuevos votantes de futuros comicios.

    Por último, cuando hablo de la tienda de campaña, entiendo, por pura lógica, que al PSOE le va a interesar que la calle esté calentita. Que le viene bien y que va a querer sacar partido de ello es indudable.

    Yo estoy seguro de que en las manifestaciones del entorno del 15M había muchos militantes socialistas. Es probable que, tras los porrazos y las cargas, algunos de los afectados fueran incluso militantes socialistas. Pero separar esos porrazos de la política de la Delegada de Gobierno y, por ende, de su responsable que fue candidato el 20N es cerrar los ojos, hacer un ejercicio de mesianismo que no comparto. A no ser que la militancia socialista esté más por la labor de poner la otra mejilla que los propios católicos (que nunca la pusieron, por cierto).

    De nuevo, gracias.

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