domingo, 30 de diciembre de 2012

¿CUÁNTAS VIOLACIONES HAY CADA DÍA EN ESPAÑA?

Vivimos en un país de tercos y sobrados diría yo. Igual todos lo somos un poco. Así nos luce el pelo.

Estos días he estado siguiendo las noticias de prensa que hablan de la infame violación y tortura a Amanat, una joven de 23 años que falleció recientemente tras ser víctima de la agresión en un autobús de Nueva Delhi, y de cómo este hecho ha llevado a múltiples protestas en todo el país. Leyendo los comentarios sobre el hecho, frecuentemente aparecen frases del tipo "Esto solo sucede en países del tercer mundo", "están locos allí" y cosas similares. Nos rasgamos las vestiduras tanto que cualquier día saldremos desnudos a la calle.

La prensa sabrá por qué decide publicitar estos hechos y no cualquier otros. Indican, por ejemplo, que en la India se produce una violación cada veinte minutos, y que una de cada cuatro agresiones de este tipo quedan impunes (1). Cifras vistosas que entretienen al personal, ya de paso, y que fomentan una visión completamente equivocada de los "otros", de los ciudadanos de otros países y de su uso reiterado de la violencia. Hablo de racismo.

Nosotros no. Nosotros tenemos "episodios graves pero aislados". Por eso, nuestros medios hablan de cinco o seis suicidios en todo el año, dejando a un lado que se producen nada menos que nueve diarios, más de 3.000 anualmente (según datos de 2010). Nosotros hablamos de las horribles muertes de mujeres en México o de las 311.000 violaciones documentadas en Estados Unidos (2). Ocurre igual con los excesos contra la mujer del mundo musulmán, aunque aquí sucede algo curioso. Solemos ser beligerantes con aquellos países musulmanes con los que no tenemos acuerdos comerciales, porque aquellas brutales Dictaduras con las que nuestro Rey mantiene tan buena relación y donde, por ejemplo, se prohíbe incluso conducir a las mujeres, no están en nuestro punto de mira. 

Miremos a Europa. En Bélgica, por ejemplo, se documentan entre 230 y 300 violaciones colectivas cada año (3). En España, las cosas resultan más complejas. Cito: 

"¿Cuántas violaciones se han producido en 2011 en España? ¿Y malversaciones? ¿Estafas bancarias? ¿Cuántos delitos han sido cometidos en el territorio controlado por el Cuerpo Nacional de Policía? ¿Cuántos en el de la Guardia Civil? ¿Cuántos robos en joyerías ha habido en un barrio concreto? ¿Y en estancos? Son datos que no pueden conocerse examinando el anuario estadístico que publica el Ministerio del Interior. El documento de los últimos años agrupa los delitos (contra la vida, integridad y libertad personal; contra el patrimonio; lesiones; faltas de lesiones y otras faltas) y ofrece tasas por cada 1.000, 10.000 o 100.000 habitantes. Solo se dan cifras absolutas de delitos concretos en los casos de malos tratos en el ámbito familiar, corrupción de menores, pornografía infantil, blanqueo de capitales, posesión y consumo de drogas y de armas u objetos peligrosos. Es todo. Del resto no se sabe nada individualizadamente. Y, cuando un periodista acude a una comisaría a pedir los datos de robos del último año, la respuesta suele ser: “No se pueden dar; es una información reservada” (4)

El oscurantismo como medicina social. Lo mismo de siempre. Nuestros datos se reservan ¿Y para qué? Mientras que alguien da una explicación sobre esta vergüenza, esto da lugar a toda una serie de infamias y aseveraciones absurdas como, por ejemplo, esta que titula: "La plaga de las violaciones en grupo perpetradas por inmigrantes asola España" (5) y que viene a decir, sin miramientos y sabiendo que el oscurantismo dificulta que sean rebatidos, que estos hechos, cuando se dan en España es porque estos locos extranjeros vienen aquí y los hacen, salvo en casos mediáticos. 

Quitémonos la boina. Urge si no queremos despertar un día y admirar los escombros que nos han dejado. Se publican datos, a veces inconexos, más o menos cercanos a la realidad, a través de estadísticas de Fiscalía y demás. Las agresiones sexuales tienen una elevada cifra oscura a su alrededor en todo el mundo. Además, debemos borrar de nuestras cabezas la imagen de una agresión sexual como se suele contar, con un desconocido que aborda a la víctima en un rincón oscuro y apartado. Mayoritariamente, el agresor es un conocido o familiar de la víctima, y comete el hecho en un entorno conocido para ella. 

La Sección de Análisis de la Conducta de la Policía (6), habló de 2.300 agresiones sexuales en España en 2010, lo que suponen 6.3 agresiones diarias. El Instituto de la Mujer, en datos de 2007, hablaba de 3.833 víctimas. Ya hablamos de 10.5 cada día. Piénselo bien. Mientras miramos a la India y nos sentimos tristes viendo el sufrimiento de aquellas mujeres, con las que debemos solidarizarnos en todo momento, hoy, mañana, cualquier día, en nuestras ciudades, más diez mujeres sufrirán una violación o una agresión que denunciarán. Figúrense las que no sabemos, las que no llegan hasta una Fiscalía. Tal vez existen datos más actualizados, se publiquen nuevos. Me encantaría que se aportaran. 

Hay una regla básica en todo esto. Los españoles no somos ni los más listos ni los más guapos ni los más civilizados. La mierda nos rebosa, de hecho. Y cuando nos insisten en contar los males de fuera, más se nos acumula dentro. 

La esencia literaria de este país es, bajo mi criterio, no es Don Quijote, sino el Lazarillo de Tormes. En sus primeras páginas hay una frase que describe muy bien lo que se venía explicando en este post, sobre nuestra costumbre de mirar fuera para evitar hablar de lo que hay dentro. 

"Cuántos hay que huyen de otros, porque no se ven a sí mismos".

Pues eso.


Por supuesto, por si alguna víctima o algún conocido de alguien que haya sido víctima de una agresión, lee este blog por casualidad, les recuerdo que hay asociaciones de gente valiente que trata de apoyarles y orientarles. Por ejemplo, el Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS). Podéis encontrarles aquí:  
http://www.violacion.org/quienes/default.html



(1) http://internacional.elpais.com/internacional/2012/12/29/actualidad/1356804118_291267.html
(2) http://www.experienceproject.com/l/es/s/historias/Violaci%C3%B3n-Estad%C3%ADsticas/188204
(3) http://www.alertadigital.com/2012/11/06/los-depredadores-sexuales-toman-europa-cada-ano-se-producen-entre-230-y-300-violaciones-colectivas-en-belgica/
(4) http://politica.elpais.com/politica/2012/03/18/actualidad/1332043764_289868.html
(5) http://www.minutodigital.com/actualidad2/2008/08/05/la-plaga-de-las-violaciones-en-grupo-perpetradas-por-inmigrantes-asola-espana/
(6) http://es.wikipedia.org/wiki/Secci%C3%B3n_de_An%C3%A1lisis_de_Conducta

viernes, 7 de diciembre de 2012

DESDE LAS ESCUELAS: LA GUERRA CONTRA LOS DESAHUCIOS

Disculpen si les parece egoísta que publique en este Blog una carta que ha escrito alguien ajeno a mí. Se trata de Elías Hacha, Director del IES Rodrigo Caro, de Coria del Río, en Sevilla. Solo quiero contribuir de forma humilde a su difusión, porque es importante, porque refleja el drama de los desahucios desde una perspectiva a la que no se ha prestado demasiada atención, pero que resulta de enorme relevancia. 

Tras cada desahucio hay muchas rupturas y muchas injusticias. Una de ellas es lo que perjudica, lo que descoloca, lo que refleja el drama de los menores cuyos padres son desahuciados, y que pierden su espacio de protección, su entorno, su habitación, su cama, sus cosas, por algo completamente estúpido. Porque la voracidad de los bancos es dañina, pero tremendamente estúpida. 

Ojalá muchos más profesores y directores sigan este camino. Estamos acostumbrados a leer que hay un desahucio en tal sitio, con varios menores. Ojalá los centros educativos también levanten su palabra y sus "armas" contra los desahucios cuando tengan conocimiento de que a cualquiera de sus alumnos le van a despojar de lo más básico, que es el derecho a la vivienda.  


"EL DESAHUCIO EN LAS AULAS.
Por Elías Hacha, Director del IES Rodrigo Caro.
Coria del Río (Sevilla)

Lo supe esta mañana. Alumna nuestra. Me informó el Vicedirector, un hombre con aguda conciencia social. Echaba humo. Yo, muy en mi lugar, sin dejar de entender su indignación, lo llamé a la prudencia. Me escuchó, pero me dio fuerte. No niego que mi obligada y profesional moderación me tiene todavía con un sabor amargo en la garganta.
Educación para la ciudadanía. Ética. Religión católica y otras. Educación permanente en valores desde la transversalidad. La palabra al servicio de la democracia, una formación más allá de la mera adquisición de conocimientos. La insistencia, el ejemplo, la laboriosa tarea de corregirlos sin descanso en la esperanza de que nuestra adolescencia desemboque en una juventud de mujeres y hombres hechos y derechos. Y de repente, como una puñalada a traición, como un tornado que tambalea todo lo construido día a día y año tras año a base de rigor y de mimo, un hecho de legal brutalidad que extiende su evidencia por aulas y pasillos en unas pocas horas y amenaza la consistencia de todo cuanto había sido laboriosamente plantado, regado, cultivado: desahucian a la familia de una alumna de 2º de ESO. Miembros de la comunidad escolar. Compañeros.
*¿Desahucian, maestro? ¿Qué es eso?* Los echan de su casa. *¿Y puede seguir ocurriendo?* Puede que sí. *Pero, ¿por qué?* Por dinero. *Por dinero…entiendo…** pero, ¿y la policía?* Tiene que asegurar que se haga el desahucio. *Por dinero… entiendo… ¿y el alcalde?* No puede hacer nada. *Por dinero… entiendo…, ¿y los jueces?* Han tenido que ordenarlo. *Por dinero… entiendo…, ¿y nuestros representantes, los diputados, el gobierno, los que hacen las leyes? *Recomiendan que no se desahucie a la gente humilde. Lo recomiendan. Eso es todo. *Pero, ¿y los profesores?* ¿Los profesores? ¿Qué podemos hacer los profesores…? *No, perdón, maestro, quería decir… ¿qué pasa con lo que nos han enseñado los profesores? Nos han mentido ustedes. Deberían habernos enseñado que el principal valor no es el amor, ni la honradez, ni la libertad, ni el saber escuchar, ni la solidaridad, ni ninguna de esos rollos que nos vienen contando… Deberían habernos dicho desde el principio que el más importante de los valores es el dinero. Si esa era la respuesta, la clave por la que se mueve toda esta sociedad de la que ustedes son funcionarios, ¿por qué nos han mentido desde el principio? ¿Por qué nos lo han ocultado? ¿No será que en realidad pretenden convertirnos en personas equivocadas y débiles, en presas fáciles? ¿Por qué nos han engañado, señores maestros? No entiendo…*
Llevo un cuarto de siglo enseñando en Institutos, inculcando la democracia, creyendo en la función pública como herramienta seria al servicio de la prosperidad y de la igualdad social. La mitad de ese tiempo, como director orgulloso de su equipo, de su claustro. Nunca antes había tenido la sensación de formar parte de una farsa. Esta es la única respuesta honrada que para ellos me queda. Lástima que quizás no sea sino otro rollo que les suelto.
Y es que, ante ellos, a mí sólo me queda la palabra. No puedo incitarlos a una lucha que nos corresponde a los adultos y tampoco puedo, como profesor, responder con el silencio… ¡qué débil la palabra frente a la lección implacable de este hecho real y verdadero, ante este frío desahucio que ellos –todos ellos- contemplan con sus propios ojos!
Me queda, y ni siquiera sé si es algo, apremiar –también con palabras- a esos por quienes ellos preguntaban: a los diputados, a los jueces, a los múltiples gobiernos de esta España que aún luce la denominación de democracia. ¿O se trata ya nada más que de una especie de “denominación de origen”, de un recurso publicitario cara al mercado, de una máscara obligada… *por dinero?*
Los miro, y me duelen. Son los niños de la crisis. Mírenlos conmigo, señores legisladores, señores de los múltiples gobiernos. Que no sean también los niños del desengaño. Ustedes, que sí pueden, respondan con hechos a este hecho"*


*esta carta la leí en este Blog: http://blogs.zemos98.org/lacolinadeperalias/2012/11/12/los-ninos-de-los-desahucios-carta-de-un-director-de-ies/ Gracias a su autor por compartirla. 

jueves, 15 de noviembre de 2012

LA DESVALORIZACIÓN DE LOS DERECHOS

Da igual que digan que solo salimos a la calle 35.000 personas en Madrid. No importa que piensen que éramos cuatro gatos en todas las otras ciudades. Es lo mismo que saquen cifras que demuestren que la huelga fue poco secundada en base al consumo energético. Por cada mentira, les ponemos poner una foto de farolas encendidas en ciudades a plena luz del sol para incrementar ese consumo y falsear los datos. O, tal vez, panorámicas de otras manifestaciones contra el aborto en las que se quintuplicaban el número de asistentes viéndose los espacios más vacíos. Igual, incluso, podemos explicar que esta torpe manía de contar pocos asistentes es peligrosa, como sucedió en el Madrid Arena. 

Da igual. No podemos perder el tiempo con lo obvio. Los que caminamos las calles de todas las ciudades ayer sabemos que vivimos algo grande, muy multitudinario, más que en otras ocasiones. Y eso, a día de hoy, es un milagro. Porque hay héroes anónimos que deciden jugársela haciendo huelga, renunciando a una parte de un sueldo que todos cada vez necesitamos más, y exponiéndose a represalias de muchos empresarios (Otros no, que quede claro). Porque hay otros héroes anónimos que trabajaban ayer por la tarde siendo Servicios Mínimos y estuvieron en los piquetes informativos por la mañana. Porque hay otros para los que hacer Huelga era perder el empleo, y fueron a trabajar pero acudieron a las manifestaciones. Porque hay otros que viven en las afueras, o tenían a sus hijos malos, o alguien a quien cuidar, y no pudieron acompañarnos. Centenares, lograron acercar sus coches al centro y, tras conseguir aparcar en un perímetro amplísimo, cuando volvieron a sus casas encontraron multas, porque ya se encargó el Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, en declarar ayer el Día de la Recaudación. Porque, en definitiva, todos sabemos que, siendo muchísimos, somos en realidad muchos más de los que estuvimos. Muchos más. Y repito, digan lo que digan.

Pero no somos ciegos. Sabemos que faltaban otros muchos.

Nuestro enemigo, sin embargo, no es solo un Gobierno neoliberal que aprovecha las circunstancias para emprender una empresa mayor, tal y como explicaba de forma clarificadora el amigo @sebas__martin en este post http://criticademitiempo.blogspot.com.es/2012/11/la-gran-regresion.html. Tenemos otro mucho más feroz bajo mi criterio. Es la desvaloración de los derechos. Dicho de otro modo, la pérdida o devaluación del sentido de la importancia que tiene mantener y defender determinados logros sociales obtenidos históricamente. O, al menos, no perderlos tan baratos.

A no todos les interesa la política. A no todos les convence el discurso de que hay que pelear derechos colectivos. La solidaridad no es innata, no reina por encima de todo lo demás. La solidaridad se construye con ejemplo y con educación. Empatizar con los problemas ajenos es algo que necesita tiempo, que precisa de algo más que un formato televisivo.Y movilizar, una vez se ha empatizado, es un proceso difícil del que dependen muchas cosas. Es preciso poder disponer de la oportunidad de hacerlo. Y a menudo no es fácil. 

Vivimos en un mundo donde la explosión de información es abrumadora. Esto ya se decía hace una década, no pretendo descubrir nada. Tanta información a tu servicio te atonta. Uno no sabe discriminar lo que es información de lo que es ruido, y esa es la clave. Los medios, la publicidad, todo va encaminado hacia una visión individualista de las necesidades. Si a mí me va bien, perfecto. Si a otros les va mal, en todo caso me preocupará el rato que un programa de televisión de La Sexta me lo cuente. Después, cuando llegue Eva Hache para hacerme reír, se me habrá pasado todo. Y hasta que me cuenten otro problema mañana.

Bajo este punto de vista, en el que se encuentra un buen porcentaje de la población (no nos engañemos) los derechos se tienen, no se han conseguido, no se ha peleado por ellos. No hay memoria, porque si hay memoria hay discusión, hay debate. Y nadie quiere debatir. Prefieren que otros debatan por ellos para facilitarles las ideas que deben de defender. Es la sociedad de los tontulianos. Los derechos son invisibles, qué importa si los lograron obreros jugándose la vida. Perderlos, así, es muy sencillo. Abusar de una población, llamando democracia a unas elecciones con truco, para garantizar que los pequeños partidos vean limitado su margen de crecimiento, es pan comido. Porque la protesta va incorporada al Pack del ruido mediático. Porque la violencia también lo incluye. Cuando más se hable de porrazos, menos se habla de ideas, de esfuerzos, de injusticias sociales, de una masa social exigiendo cambios. 

Hay otra masa de españoles que se han convencido de que esto es un gran bache, que les afecta más o menos, pero que obedece a un plano personal. Sí, están mal las cosas, pero ni una Huelga ni nada va a lograr cambiar esto. No asumen el concepto de lucha de clase, porque les parece antiguo. No han auto-construido un concepto de solidaridad social porque nadie se lo ha enseñado, porque han crecido sin dificultades graves, porque poca gente, en su sano juicio, quiere complicarse la vida con lo ajeno cuando ya tiene suficiente con lo propio. Su ejercicio del voto es mecánico. Defienden el voto al Bipartido como defienden a los jugadores del Barcelona o del Madrid, es decir, en oposición al otro y desde el "tú más". Pero no son tontos, que nadie se confunda. Ni ellos son unos ignorantes, ni nosotros la élite consciente que debe de dirigir ningún rebaño. Tienen sus razones para actuar así, y son lógicas, entendibles. Pero también tienen, como todos nosotros, su parte de responsabilidad en esta gran injusticia en la que se ha convertido este país. Y hay que seguir trabajando.

No podemos cargar contra la mayoría. No somos más que nadie porque leamos más o menos, escribamos en un blog o en otro. No aprecio grandes diferencias entre ver La Noria y ver Salvados, sinceramente. Tenemos que dejar de bloquear, en nuestras redes sociales, a todo aquel que nos lleva la contraria (a no ser que lo haga faltando al respeto); tenemos que hacer un esfuerzo pedagógico que consiste en seguir explicando, argumentando, dando razones, motivos plausibles, causas y consecuencias de hechos, sin pedanterías, sin ánimo de infravalorar al resto, que no es menos por no haber leído a Gramsci, ni tampoco por no acudir a las asambleas del 15M.



Tenemos que ayudar a construir esa solidaridad social entre quienes aún, y a pesar de todo, no la han interiorizado. Hacer autocrítica sin miedo más que culpar al resto de nuestras limitaciones. Y todo eso sintiéndonos orgullosos de los que ayer tuvieron el mismo pálpito que yo: que cada vez somos más, que sabemos lo que queremos defender, y que somos conscientes del valor que tiene lo que nos quieren robar. No se lo vamos a poner fácil. 


viernes, 9 de noviembre de 2012

SOBRE SUICIDIOS Y DESAHUCIOS de @AntonioMaestre y @Raskolnistan


El pasado mes de julio se publicó en este Blog “La sangría del suicidio en España” (http://elblogderaskolnikov.blogspot.com.es/2012/07/la-sangria-del-suicidio-en-espana.html) un post que fue aceptado y criticado a partes iguales, y que ha recibido, hasta la fecha, más de 55.000 visitas. Con el agravamiento de la crisis, llevamos un par de meses donde los medios, tímidamente, empiezan a llevar a sus titulares noticias vinculadas al suicidio. Pero existe un claro riesgo de “amarillear” el problema, algo que no resuelve nada, que puede hacer más daño aún a las víctimas, y que incluso puede tener un efecto contraproducente sobre futuros casos. La finalidad de este post no es otra que reflexionar sobre aspectos clave que permitan que la información que se ofrece sobre estos casos no agrave el daño a los perjudicados. Por tanto, que pueda servir también para todo aquel espectro de la izquierda que airado, como no puede ser de otra manera, por casos de suicidios vinculados a desahucios, puedan realizar su función de denuncia y rechazo social sin caer en los errores apuntados. La postura, pues, es clara: Hay que denunciar las causas, pero cuidando algunos aspectos.
SOBRE LOS DATOS ESTADÍSTICOS RELACIONADOS CON EL SUICIDIO Y LA CRISIS
En primer lugar, los últimos datos que ofrece el INE son de 2010 (http://www.ine.es/prensa/np703.pdf). Se habla de 3.145 muertes, una media de 9,3 suicidios diarios en España. Es, porcentualmente, una de las tasas más bajas de Europa, a pesar de ser terriblemente inquietante. Pero la comparativa no define nada. Tener más o menos agravado un problema no resuelve nada. España, por ejemplo, tiene una de las tasas de delincuencia más bajas de Europa y, sin embargo, la mayor población penitenciaria. Lo trascendente es a qué obedece que algunos consideren que más de sesenta muertes semanales tenga que ser algo normal o inevitable.
Los instrumentos de medición son lo que son. No hay otros. Por cada suicidio consumado, hay muchos intentos. Hay métodos más efectivos que otros, de eso no hablaremos, pero cada día en este país intentan acabar con su vida, como mínimo, treinta personas. En algunos casos, los expertos los definen como una llamada de atención. En otros, el enfermo queda hospitalizado, a menudo en situación irreversible. La muerte no es inmediata, pueden pasar días o meses hasta que se produce y, entonces, la causa de defunción no tiene por qué reflejar el suicidio. Cualquier médico que atiende casos en los hospitales podría contarlo. Las estadísticas, siendo demoledoras, reflejan una realidad light, porque es mucho peor.
La vinculación entre crisis y suicidio tampoco está probada estadísticamente. Se observan tendencias. En Grecia han aumentado mucho, hay líneas que se cruzan significativamente cuando vemos grupos de edad laboral e incremento de paro, como reflejaba Javier de Rivera en eldiario.es (http://www.eldiario.es/zonacritica/Aumentan-suicidios-crisis_6_63053703.html). Pero otras donde se observa un descenso, como ocurre con la Tercera Edad. Tendremos que esperar a que INE hable de la incidencia del suicidio en 2011 y 2012, años en los que han cristalizado verdaderamente los efectos de las crisis, para salir de dudas.
Pero hay que hacer un matiz importante. Hablar de suicidio no puede ir únicamente asociado a un determinado hecho concreto. Cuando un ciudadano desesperado se quita la vida cuando se va a proceder al desahucio de su casa, el procedimiento que inicia un banco no es el único factor que promueve la fatalidad. Es solo un ejercicio de insensibilidad macabra, un juego absurdo pero aún legal con el que se divierte el sistema financiero. Es la gota que colma un vaso, lo que en psicología clínica se considera el detonante, una más de las causas de esta complejísima realidad social. Porque si se produce un desahucio, antes ha habido impagos. Y si no se ha podido pagar, es porque no se ha tenido con qué pagar. Entonces viajamos a la situación del mercado laboral (tal vez un despido, el paro de larga duración, la pérdida de ayudas), y al agravamiento de las situaciones familiares (tensiones, rupturas, soledad, sentimientos de culpa, deterioro de la salud mental). Y si, cuando todo esto se produce, no hay detrás un estado de bienestar que facilita la atención, que muestre solidaridad, que ayude y prevenga estas situaciones, la desesperación es creciente, el deterioro progresivo y las probabilidades de un final no deseado mucho mayores.
Que no se rasguen las vestiduras los políticos en esto. La izquierda no puede limitarse a acusar a los bancos de estos hechos. En los recortes sociales está el caldo de cultivo de este problema. Y decimos recortes, cuando ya la inversión era baja de por sí. Porque si alguien precisa ayuda, si alguien accede al horrible mundo de las enfermedades mentales a través de una depresión de verdad (no lo que coloquialmente decimos que es una depresión cuando alguien está triste), o si no se tienen 60 euros semanales para recibir apoyo de un terapeuta privado, en el sistema de Salud Público a uno le pueden dar cita para varios meses más adelante. Triste, horrible, a pesar de los esfuerzos de nuestros médicos públicos, a pesar de su elevada cualificación. Ni los Servicios Sociales ni los de Salud Mental están capacitados hoy para atender una avalancha de situaciones deterioradas. Y la tijera que agrava la situación psicosocial de los ciudadanos ya sabemos quién la pasa. Aunque el que dispare en el pelotón de fusilamiento sea Bankia o cualquier otra. No conviene olvidarlo.
SOBRE LA RESPUESTA POLÍTICA
Los suicidios son una constante, sí. Lo son en todas las sociedades, especialmente las modernas, es lo que Emile Durkheim en su obra “El Suicidio” consideraba el suicidio anómico, provocado por la imposibilidad de las sociedades modernas de dotar al individuo de los elementos necesarios para lograr sus metas en la sociedad, es la ruptura del equilibrio social, en la coyuntura actual, la anomía no solo se produce por la imposibilidad de dotar a los ciudadanos de esos elementos, sino de arrebatar mediante los desahucios de los que el mismo individuo se ha dotado con su trabajo.Tradicionalmente se asociaban al clima, que puede tener su parte de influencia. También se hablaba de una línea hereditaria. La vinculación con la enfermedad mental es real, pero abarata mucho los costes y la responsabilidad del Estado, porque acaba metiéndolos en el saco de lo “inevitable”. Pero si en esta lista de la infamia que suponen 9,3 suicidios diarios, somos capaces de reducir tan solo uno, fomentando la solidaridad y los servicios públicos, estamos evitando 365 pérdidas al año, losas enormes para familias que no se van a recuperar sin un apoyo que no existe. Esa degradación también tiene efectos perversos en las líneas de continuidad del suicidio dentro de determinadas familias.
Recientemente, una proposición no de Ley en el Congreso ha contado con un apoyo unánime. El objetivo es redefinir los objetivos y acciones de prevención del suicidio. Es un paso. El texto, redactado por Beatriz Becerra (UPyD), autora de un libro muy necesario titulado “La estirpe de los niños infelices”, hace hincapié en tomar en serio las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud al respecto (http://www.upyd.es/contenidos/noticias/318/89253-Historica_iniciativa_del_Congreso_para_la_prevencion_del_suicidio_a_propuesta_de_UPyD). ¿Cuáles? Aquí:  http://www.who.int/mental_health/media/en/63.pdf y aquí, por ejemplo: http://www.who.int/mental_health/prevention/suicide/suicideprevent/es/index.html. Sería un verdadero logro que así fuera y que además viniera acompañado de inversión, de dotar de herramientas a los profesionales de lo público para poder trabajar en condiciones que les permitieran detectar e intervenir sobre los casos.
Olviden los colores políticos. Nuestro sistema es el neoliberalismo y sus efectos perniciosos siempre recaen sobre las clases más desfavorecidas. Es injusto en sí mismo. La crisis es solo la exposición del sistema a sus consecuencias naturales. Es importante llegar a consensos en este aspecto pero sin olvidar que, siendo necesario y además urgente, es contradictorio apoyar las medidas económicas que favorecen la desesperación de las familias cuando quedan excluidas de la rueda, con crisis o sin ella. Podemos poner las vendas, pero siempre que seamos conscientes de que somos quienes originamos las heridas.




SOBRE EL MALDITO SILENCIO
Efectivamente, el suicidio se da en todos los países, en todos los modelos económicos. De acuerdo. Pero, ¿En todos los modelos económicos se condena al silencio a las víctimas y familiares? ¿Qué tiene que ver la moral católica en ese aspecto feroz? Mucho. Vamos sacando con esfuerzo del ámbito de la intimidad algo que ahora denominamos violencia de género, y que existió siempre. En la violencia de género, además, se confunde claramente lo que es la denuncia y la repulsa, con la exhibición continua de los métodos del agresor que, curiosamente, repiten otros a continuación Para la violencia de género no hay códigos éticos y, de haberlos, se incumplen reiteradamente.
Pero el suicidio sigue formando parte de esa esfera de lo íntimo, en el que la culpa católica tiene un efecto pernicioso. Cada religión valora el hecho de quitarse la vida de un determinado modo. La que está anclada a nuestra sociedad, siempre lo valoró negativamente, condenando al silencio a los familiares, que a menudo niegan el hecho e incluso solicitan a los médicos que pongan otras causas de defunción que no sea el suicidio. Acudan a los pequeños pueblos. Existe aún mucho silencio al respecto entre familias, incluso dentro de ellas. Pero no pierdan de vista las ciudades, donde al drama de la pérdida se añade un sentimiento de vergüenza, incluso vecinal, que debemos denunciar. Porque no puede ser tal, porque la solidaridad debe de romper con el silencio para que esas familias salgan adelante, si el hecho está consumado. Y, sobre todo, para que si alguna familia tiene en su entorno a un ser querido que está en grave riesgo, pueda decirlo sin miedo, sin que nadie les juzgue, y encuentren los puntos de apoyo necesarios para intentar sacarlo adelante. Cualquier psicólogo podría explicar, mil veces mejor que nosotros, los efectos devastadores que tiene en la vida de una persona, no elaborar los duelos adecuadamente.



La tradición católica que definía el suicidio como un crimen horrendo contra dios en un artículo de 1897 en el diario la Victoria sigue enraizado de forma subconsciente en nuestra sociedad

http://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?interno=S&posicion=1&path=5022943&presentacion=pagina



SOBRE LOS MÉTODOS Y LOS PERIODISTAS
En 1909, un sociólogo y criminólogo español, Constancio Bernaldo de Quirós, escribió un libro llamado “El doble suicidio por amor”. En él recogía las enseñanzas de Durkheim sobre el tema y añadía una investigación propia en la que dejaba en evidencia un hecho: la exposición no tiene, en sí, un efecto imitación. La publicación del método sí. Y lo demostraba valorando la incidencia y repetición continua de un determinado método que se popularizó por un tiempo a lo largo del país.



Las personas que tienen pensamientos suicidas buscan y piensan durante meses, a veces años, cuál es la mejor manera para suicidarse, el miedo a fracasar en el intento y no solo a no conseguir el objetivo sino el miedo al fracasar de hacer evidente su dolencia ante familiares y amigos impide que muchas personas lleven a cabo su suicidio.



No es casualidad que existan por ello lugares propensos a los suicidios, el puente de los franceses en Madrid fue un lugar en el que muchos decidían acabar con su vida, así como en el Golden Gate, el lugar donde más personas se suicidan cada año. El hecho de que decenas de personas elijan un mismo lugar reiteradamente se debe al efecto Werther, un efecto de imitación ampliamente documentado.



El Efecto Werther, debe su nombre al Joven Werther, protagonista de la novela “las penas del jóven Werther” de Goethe, en la que el protagonista se suicida y llegó a provocar una oleada de suicidios tras su publicación entre los lectores más jóvenes. Este efecto contagio llevó a la organización mundial de la salud a realizar unas recomendaciones para informar sobre los suicidios.



Es completamente necesario informar sobre esta realidad social, los suicidios en los que el detonante son las causas económicas son una evidencia, y es una obligación moral hacer evidente lo que hasta hace poco siempre ha permanecido oculto. Pero para no causar más daño del que se propone mitigar es necesario ser muy cuidadoso con la información que se aporta sobre los suicidios.



La Organización mundial de la Salud recomienda a la hora de informar sobre los suicidios.



1- Deben evitarse las descripciones de los métodos usados por los suicidios. Se ha constatado que la información referida a los métodos aumenta el efecto imitación en esos métodos de suicidio. Evitar dar publicidad a escenarios habituales de suicidios, puentes, edificios etc...



2- Evitar informar del suicidio como consecuencia de un solo elemento, el suicidio es un proceso muy complejo que lleva asociados diferentes elementos, muchos de ellos imposibles de evidenciar.



3- Nunca debe presentarse el suicidio como solución para enfrentarse a los problemas.



4- Nunca tratar a las víctimas de suicidios como héroes o mártires ni objetos de adulación pública, como ocurrió con el caso del jubilado griego que se suicidó en la Plaza de Syntagma, en Grecia. Este modo de informar puede sugerir a las personas con vulnerabilidad que el comportamiento suicida tiene prestigio social.



Es necesario por lo tanto a la hora de informar sobre suicidios hacer hincapié en las causas conocidas, no en la persona y el caso particular, obviar el cómo y fijar la noticia en el detonante, en las causas, en el porqué. Definir el elemento que hizo a la persona acabar con su vida para encontrar soluciones y evitar que ese elemento sea el detonante de suicidios futuros. Si se consigue discriminar el motivo que hizo a una persona dejar de luchar por la vida, hacerlo público.



Es evidente que la crisis económica y los desahucios actúan como detonante en los suicidios de muchas personas, por ello es necesario informar sobre ese detonante, quién ejecutó el desahucio, si esa persona tuvo opciones para evitar ese desahucio y la sociedad anómica se las negó, es decir, identificar a los responsables, entidades bancarias e instituciones que hicieron a esa persona no ver otra salida que el suicidio.

Datos de suicidios 2011:
http://elblogderaskolnikov.blogspot.com.es/2013/02/61-personas-se-suicidan-cada-semana-en.html



domingo, 28 de octubre de 2012

EL LISTADO DE LA INFAMIA: LOS INDULTOS DEL PP


"Visto el expediente de indulto de don Fausto Ferrero Fiol, condenado por el Juzgado de lo Penal número 5 de Palma de 

Mallorca, en sentencia de 14 de noviembre de 2007, como autor de un delito contra la Hacienda Pública, a la pena de dos años y medio de prisión, con accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y multa de 2.019.178,8 euros, la pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayuda públicas y del derecho a gozar de los beneficios o incentivos fiscales o de la Seguridad Social durante el periodo de cuatro años, por hechos cometidos en el año 1998, en el que se han considerado los informes del Tribunal 
sentenciador y del Ministerio Fiscal, a propuesta del Ministro de Justicia y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 2 de marzo de 2012, 

Vengo en conmutar a don Fausto Ferrero Fiol la pena privativa de libertad impuesta por otra de un año y seis meses de prisión, dejando subsistentes los demás pronunciamientos contenidos en la sentencia, a condición de que no vuelva a cometer delito doloso en el plazo de tres años desde la publicación del real decreto.


Dado en Madrid, el 5 de marzo de 2012.
JUAN CARLOS R.

El Ministro de Justicia,
ALBERTO RUIZ-GALLARDÓN JIMÉNEZ




Hay cierta confusión acerca de la figura del Indulto político en España. Se tiende a creer que resulta necesario (o resultaba necesario) en el contexto de la Transición, para tener una herramienta que permitiera liberar a presos políticos. Sin embargo, hay que precisar, de entrada, que el Indulto no es una Amnistía, figura a la que sí se acogieron los legisladores de aquel momento para paliar mínimamente algunos de los efectos del fascismo. Parece que con eso se dieron por satisfechos, importándoles poco legislar en el país que tiene la medalla de plata de fosas comunes del mundo, para vergüenza de todos. 

La Amnistía es una figura jurídica que supone el perdón del delito cometido y, con ello, la restauración de los derechos perdidos y la desaparición de los antecedentes penales. Históricamente, se aplicó a delitos de carácter político. Tiene un carácter plural, se aplica sobre colectivos.

El Indulto, sin embargo, supone el perdón de la pena, pero no la extinción del delito o de la responsabilidad civil del mismo. Es una forma de sacar de prisión a alguien, o de evitar que entre, de otorgarle un "perdón", pero sin borrarle su historial delictivo. Como en el ejemplo de arriba, el Gobierno del PP lo aplica contra un individuo, empresario y promotor inmobiliario, para que pueda eludir la pena de prisión. Pero no existe motivación alguna. ¿Por qué?

En el Código Penal de 1870, la aplicación del indulto o "Derecho de Gracia" estaba sometida a "razones de justicia, equidad o utilidad pública. Tenía que obedecer a algo para que fuera, además de legal, legítimo. En la Constitución de 1978 se recogió en los artículos 62.i (Derecho de Gracia); 87.3 (Prerrogativa de Gracia) y 102.3 (Prerrogativa Real de Gracia). Quien desee informarse más sobre cómo fue el curioso proceso de aceptación de dichas medidas en nuestra Constitución, puede leer este interesante artículo del profesor Enrique Linde Paniagua (http://e-spacio.uned.es:8080/fedora/get/bibliuned:DerechoPolitico-1978-1979-2-13150/PDF).

En la historia de la democracia española ha habido indultos sonados que no sabía bien a qué obedecían. Bueno sí, a veces era cuestión divina. Por ejemplo, en el año 2.000 Aznar concedió 1.731 indultos, batiendo todos los récords, porque el Papa Juan Pablo II había pedido que se favoreciesen este tipo de medidas porque estábamos en año Jubilar. En el Pack de indultados estaba Gómez de Liaño, condenado por prevaricación.

Hace unos meses, expuse en este mismo Blog otro tipo de indultos, los que solicitan las cofradías en Semana Santa, titulado "Sobre indultos, cofrades y el concepto de Coño de la Bernarda" (http://elblogderaskolnikov.blogspot.com.es/2012/04/sobre-indultos-cofrades-y-el-concepto.html) en los que, por razones religiosas, tipos que montan cofradías solicitan indultos a delincuentes comunes que escogen, a veces al azar, a veces accediendo a información de dudosa legalidad, para beneficiar a alguien sin criterio especializado alguno, únicamente por seguir dando forma a una de las numerosas tradiciones absurdas, injustas, inmorales, que atesora nuestro Estado. 

No es cosa del PP. El Bipartidismo ha utilizado este derecho constitucional para desdecir lo que antes han dictado los jueces. Sí, es legal, pero supone una vulneración del principio de separación de poderes que, permítanme dudar, hace de nuestro ordenamiento jurídico algo claramente arbitrario y antidemocrático. Zapatero, con un Gobierno en funciones tras haber perdido las elecciones del 20 de noviembre de 2011, decidió ni corto ni perezoso indultar al número 2 de Emilio Botín, Alfredo Sáenz. Hace pocos días, el Tribunal Supremo se pronunciaba al respecto, diciendo poco más o menos que no podía hacer nada por evitarlo, porque era legal, y explicando asimismo que esto era una "herencia del absolutismo" al no tener que dar explicación alguna que lo justificara (2).

Dejémonos de cuentos. Los políticos del PPSOE, el brazo armado del empresariado corrupto español, ese que nos ha llevado a donde nos encontramos, ese que desahucia, que deja sin trabajo, que exige recortes en derechos sociales y que lleva a la desesperación de la gente para que, cuando sale a la calle a protestar, sea criminalizada, utilizan esta figura legal para liberar de penas de prisión a prevaricadores, estafadores a la Seguridad Social y corruptos, cuando estos son atrapados por la justicia ordinaria. Es un simple trato de favor, mientras individuos como Montoro se llenan la boca sobre cómo combatir el fraude Fiscal, ese que pagamos entre todos. ¿Lo dudan?

Durante el año 2012, el Gobierno de Rajoy ha indultado a  Miguel Escudero Arias-Dávila, cabecilla de una red dedicada al noble acto de defraudar a Hacienda, rebajándole la medida impuesta por un Tribunal seis meses, para que pueda eludir la prisión, a condición de que no vuelva a hacer lo mismo en los próximos tres años. ¿Cuándo lo hizo? El BOE publicó esta medida el 26 de septiembre de 2012 (http://www.boe.es/boe/dias/2012/09/26/pdfs/BOE-A-2012-12047.pdf), la mañana siguiente a la concentración "Rodea el Congreso", esa que compararon con el Golpe de Estado del 23F y en la que la policía exhibió, consciente y metódicamente, una represión significativa para que no se hablara de otra cosa (Recuerden que esa semana se presentaban los Presupuestos de 2013, los más antisociales de la historia de nuestro país). 

¿Este es un hecho aislado? En absoluto. En Marzo, por ejemplo, salvaron de la cárcel a un alto cargo de CIU y a un empresario vinculado a ese partido. En Febrero indultaron a cinco Mossos condenados por torturas a un detenido. En Julio, a un alcalde del PP condenado por prevaricación urbanística. Junto a él, a toda su camarilla de ediles que colaboraban. Sin olvidar, tampoco, a los oficiales condenados por el accidente negligente del YAK-42. La lista es extensa, y no descubro nada nuevo. Los amigos de #15Mpedia (http://wiki.15m.cc/wiki/Lista_de_indultos) están tratando de recopilar todos los casos. 

Una larga lista que muestra por sí misma en qué consiste la democracia de este país. Pago de favores, defensa del corrupto y criminalización del que protesta. Entretanto, robo al ciudadano y desahucio al que no tiene recursos

El corazón de estos individuos, como decía Baudelaire, se lo han comido las bestias.

SE AÑADE A ESTE POST LA CARTA QUE 200 JUECES HAN FIRMADO CONTRA EL INDULTO DE GALLARDÓN A VARIOS MOSSOS TRAS HABER SIDO CONDENADOS POR TORTURAS:


CONTRA EL INDULTO COMO FRAUDE
EN DEFENSA DE LA INDEPENDENCIA JUDICIAL Y DE LA DIGNIDAD
           
La Audiencia Provincial de Barcelona condenó en el año 2008 a cuatro 
agentes de policía como autores de delitos de tortura tras declarar probado que 
habían realizado unos hechos gravísimos.  La sentencia fue recurrida ante el 
Tribunal Supremo, que sólo estimó en parte alguno de los recursos. Las penas 
impuestas, como en cualquier supuesto idéntico, suponían el ingreso en prisión 
de las personas condenadas. El Gobierno decidió en  febrero de este año 
indultar a los agentes condenados para reducir sus penas a dos años de 
prisión y sustituir la inicial inhabilitación por la suspensión, permitiendo el 
reingreso en el cuerpo. La Audiencia Provincial de Barcelona, de nuevo en 
estricta aplicación de lo previsto en el Código Penal, acordó el cumplimiento de 
la pena que quedaba tras el ejercicio del indulto por el Gobierno. El Gobierno 
ha decidido conceder un nuevo indulto a esas personas condenadas para 
sustituir la pena de prisión por pena de multa. 

Entendemos, y así queremos manifestarlo públicamente, que  la 
actuación del Gobierno en este caso supone un menosprecio a los miles 
de agentes de policía (de cualquiera de sus cuerpos) que en todo el 
Estado cumplen a diario con sus funciones democráticas, que no son otras 
que defender y promover los derechos fundamentales de la ciudadanía. Es un 
ejercicio abusivo por el Poder Ejecutivo de la facultad de indulto alejada de las 
funciones de esta institución, que supone una afrenta al Poder Judicial. Por 
último, y sin embargo más importante,  supone una actuación contra  la 
dignidad humana al incumplir la obligación que incumbe al Estado de 
perseguir cualquier acto de tortura, sobre todo cuando es realizado por agentes 
a su servicio. 

Los derechos fundamentales y las garantías procesales no son frenos 
a la actuación policial. Por el contrario, son el fundamento de su actuación.  Y
proteger los derechos de la ciudadanía es la finalidad fundamental de 
todas las Policías en un Estado Democrático. Así lo entienden la inmensa 
mayoría de las personas que conforman los diversos cuerpos policiales. 
Indultar a quienes vistiendo un uniforme policial han realizado hechos tan 
rechazables es menospreciar a todos los miles de agentes que día a día luchan 
precisamente contra cualquier acto que vulnere derechos fundamentales.
Reducir esas penas, además,  parece incentivar comportamientos que 
deben ser expulsados de cualquier cuerpo policial.

El Derecho Penal constituye el recurso más extremo de los Estados para 
asegurar el cumplimiento de sus leyes. En los Estados Constitucionales, la 
legitimidad para establecer sus presupuestos sólo puede recaer en el órgano 
que representa la soberanía popular: el Parlamento. Y la legitimidad para 
aplicarlas corresponde con exclusividad al Poder Judicial, el cual, además, no 
puede dejar de imponerlas si en el marco de un proceso equitativo quedan 
acreditados sus presupuestos. Los principios de legalidad e igualdad así lo 
exigen. En casos excepcionales, la estricta aplicación judicial de las leyes penales puede producir resultados injustos. El indulto es un mecanismo que 
permite dar solución a tales supuestos. Puede discutirse qué poder del Estado 
debe ser competente para su otorgamiento, y a través de qué procedimiento, 
pero lo que no es susceptible de discusión es su carácter excepcional y su 
finalidad correctora de tales resultados. El indulto implica afirmar la falta de 
necesidad de la ejecución de la pena. Sólo se justifica cuando el 
cumplimiento de aquélla no  desempeñe finalidad preventiva, 
resocializadora o retributiva alguna, o cuando resulte desproporcionada. 
En ambos casos, bien debido al cambio sobrevenido  en las circunstancias de
la persona inicialmente condenada, bien debido a las singulares 
particularidades del hecho que hacen que no merezca (o no merezca ya) ese 
reproche.

No existe motivo razonable alguno para un doble indulto como el que el 
Gobierno ha concedido. Los hechos declarados probados son muy graves y 
contrarios a la dignidad humana.  Conceder un indulto en estas 
circunstancias supone  realizar un uso grosero y desviado de la 
institución. Al instrumentalizar el indulto para la consecución de fines ajenos a 
los que lo justifican, el Gobierno dinamita la división de Poderes y usurpa el 
papel del Poder Judicial, trasladando a la Judicatura un mensaje inequívoco de 
desprecio al situarla en una posición subordinada en el orden constitucional.
La tortura es uno de los peores actos realizables contra la 
dignidad de la persona. Esta dignidad es el fundamento de un orden 
constitucional. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado al 
Estado Español por no investigar estos hechos. El Gobierno ha dado un paso 
más. Cuando la Justicia actúa, investiga y condena, el Gobierno indulta. Desde 
luego, parece difícil explicar ante ese Tribunal Europeo semejante 
comportamiento. 

Todas las personas, sin excepción, están sujetas a las leyes. Este signo 
distintivo del Estado Constitucional marca la diferencia con los regímenes 
autoritarios, donde los detentadores del Poder están exentos del cumplimiento 
de las normas.  La decisión del Gobierno es impropia de un sistema 
democrático  de  derecho, ilegítima y éticamente  inasumible. Por ello no 
podemos dejar de manifestar nuestro rechazo a un uso tan desviado de la 
institución del indulto  y advertir que  sus efectos, en términos comunicativos, 
son devastadores" 

29 de Noviembre de 2012



*Ofrezco este mismo Blog para seguir actualizando este listado de la infamia, al igual que recuerdo que en #15Mpedia siguen con ello en el Link facilitado antes. Denunciar y difundir es cosa de todos. 
(1). Tarúguez. http://www.burbuja.info/inmobiliaria/politica/294211-100-indultados-psoe-pp-ciu-iu-hazte-todos.html
(2) http://www.publico.es/espana/443903/el-supremo-califica-el-indulto-al-numero-dos-de-botin-de-arbitrio-incontrolable-de-zapatero

jueves, 27 de septiembre de 2012

LO QUE NOS UNE






Como otros, fui muy crítico con la convocatoria inicial del 25S. No entendí ciertas cosas y, aunque aún sigo sin compartir parte de la propuesta, y a pesar de que eso me llevó a mantener más de una amarga discusión con gente a la que respeto, un par de semanas antes de la fecha decidí omitir mis comentarios y planteamientos para no contribuir inútilmente a abrir fisuras en un momento en el que todos debíamos remar en la misma dirección.

No sé si, de haber podido asistir, hubiera acudido el martes 25 a Neptuno. No tuve opción ni de dudar siquiera. Hay mucha gente a la que le ocurre igual. Unos estaban trabajando, otros cuidando de sus pequeños o mayores y, otros, también, cuidándose ellos mismos. La participación en determinadas convocatorias, como la asistencia a las asambleas, no es fácil para mucha gente que, sin embargo, apoya o comparte los fines que se pretenden. No son peores que los demás. Y mientras que miles luchaban en la calle, otros, compartieran o no los términos de la convocatoria, estuvieron dándoles voz y cobertura, así como denunciando la brutalidad policial. 

No he escondido mis críticas en numerosas ocasiones a varias asambleas del 15M. Mi cultura política nunca fue sindical, no milito en ningún partido y además tengo la extraña costumbre de mirar más hacia fuera que hacia dentro. El 15M, con todas sus derivas, aprende de sus propios errores. En ocasiones llegó a parecer un movimiento "nacional", que atendía poco, bien por desconocimiento, bien por desinterés, a lo que sucedía en, por ejemplo, Siria o Libia. Peor aún, en muchas ocasiones se sumaron innecesariamente al entusiasmo ingenuo de las Primaveras Árabes, mientras a muchos nos dolía la boca de avisar que tras ello estaba la sanguinaria OTAN y su hermana gemela Al Qaeda. Reconozco que eso me alejó, pero reconozco también que con el trabajo concienzudo de algunos, el 15M ha ido ideologizándose, haciéndole más CatorceAbrilista que QuinceMayista (como reclamaba en un post de este mismo Blog) o, al menos, buscando necesarios puntos de encuentro entre ambos.

El martes 25 de Septiembre este Gobierno tenía un plan bien diseñado sobre lo que iba a hacer. Mentir sobre sus participantes, denunciar disparates comparándolo con el 23F y, con todo ello, preparar un auténtico Show mediático con un despliegue policial desproporcionado e injustificado. 1.350 policías convirtieron a Madrid en algo parecido a los Génova o Davos de las manifestaciones Anti-Globalización. Pero a falta de Black Bocs, habían previsto los suyos propios. Tenían el Timing bien acordado y a las nueve de la noche, momento en que empezaban la mayor parte de noticiarios en Televisión, arrancaron la provocación que derivó en la violencia infame que todos hemos presenciado. Una auténtica obra de teatro que, en algunas cosas, les ha salido mal y, en otras, perfecta. Días después, hablamos más de represión policial (un debate que saben por experiencia que se diluye con el tiempo) que de la aprobación de los presupuestos más anti-sociales de la "democracia", asumiendo el cargo de un 30% del mismo a los intereses de la Troika.

Seamos sensatos. No nos pondremos de acuerdo en medios, en formas de convocar, en quién va o participa y quién no. Discutiremos, pelearemos y nos pareceremos a los del Frente Judaico Popular y el Frente Popular de Judea de "La Vida de Brian". Así es la izquierda. Pero tenemos enfrente a demasiados hijos de puta como para que nuestras diferencias no nos dejen avanzar. Tenemos demasiadas razones y compartimos la mayor parte de ellas. Lo que nos une es mucho más que lo que nos divide. 

Como dice una canción, "somos hojas en el viento. Juntos, más alto subimos". 

Pues eso. Adelante.