miércoles, 15 de febrero de 2012

CARTA DE UN CIUDADANO AL SINDICATO UNIFICADO DE POLICÍA


Estimados policías.

Celebro el mensaje que transmite el comunicado que han remitido Ustedes con fecha 14 de Febrero de 2012, uniéndose a las manifestaciones convocadas por los grandes Sindicatos para el próximo 19 de febrero. En ella hay aspectos en los que casi todo el mundo puede estar de acuerdo (Se puede leer completa aquí http://www.sup.es/03/1357.pdf). En ella se dicen cosas como que la reforma laboralsupone el 'mayor atentado contra los derechos de los trabajadores' perpetrado por un gobierno democrático en España”, o que “defenderemos cuantas iniciativas se generen con el objetivo de hacer reflexionar a nuestros políticos para que se abra una vía de diálogo que permita ajustar esta reforma a unos límites más razonables”. Además, se dice: “El Gobierno parece no ser sensible al drama que supone que estemos por encima de cinco millones de parados, los miles de desahuciados, los millones de españoles que viven bajo el umbral de la pobreza, y actúa al dictado de organismos extranjeros despreciando la voluntad de los ciudadanos".

Respeto la decisión que toman Ustedes sobre no acudir a dicha movilización con pancartas, por las susceptibilidades o enfrentamientos que se pudieran generar. Ojalá no fuera así, pero tanto Ustedes como yo (solo hablo en esta carta por mí mismo, como un ciudadano más) sabemos que sí podrían generarse conflictos. Han pasado muchas cosas, Ustedes lo saben, y lo dicen explícitamente en la misiva: Nos sentimos directamente concernidos pues seremos nosotros, los policías, quienes afrontaremos la violencia fruto del descontento". Aquí es donde, precisamente, quería ir a parar.

Hace ya una década que empezaron a movilizarse por muchos países unos grupos que se hicieron conocidos como “movimiento anti-globalización”. Esa especie de moda de frustrar o dificultar todas las reuniones que organismos supranacionales con poder económico celebrasen en los diferentes países, que tuvo relativo éxito pero también un sonoro fracaso, que fue la muerte de un manifestante (Carlo Giuliani) en la ciudad de Génova a manos de un policía, tenía como objetivo uno solo, claro: impedir que sucediera lo que está sucediendo ahora, poner el grito en el cielo que bajo esa globalización económica se escondía una dictadura financiera contra la que los gobiernos poco tendrían que hacer. Con la llegada de la crisis, todo esto se ha hecho evidente. Miren Grecia. Uno de los sindicatos de su Policía ha remitido una carta a los responsables de algunos de estos organismos supranacionales diciéndoles claramente que "Quedan avisados de que, como representantes legítimos de la policía griega, requeriremos que nos sean emitidas órdenes de arresto hacia ustedes por una gran cantidad de delitos contemplados por la legislación y de acuerdo al Código Penal griego". Además, les advierten de que "No aceptaremos que nos pongan a matar a nuestros hermanos" (La carta completa se puede leer, traducida, en este link: http://elblogderaskolnikov.blogspot.com/2012/02/no-aceptaremos-que-nos-pongan-matar.html).

No estamos lejos de Grecia.

Aquí, Ustedes lo saben mejor que yo, desde hace años se lleva abusando de la labor pública generando enormes sobrecostes que ahora solo quieren que paguemos los ciudadanos. Aeropuertos sin aviones, obras faraónicas, etc., que hoy y de aquí en adelante solo pagaremos nosotros. Lo más simbólico, más allá de apoyos o afinidades personales o de cuestiones políticas, es que en este país el único condenado por un tema de corrupción como Gürtel sea, precisamente, el Juez que lo investigó. Póngale el nombre que quieran, llamen a ese Juez como deseen, pero los hechos son así de contundentes.

Desde la aparición del denominado por la prensa “movimiento indignado”, ha habido sucesivos actos y concentraciones esencialmente no violentas. Sí ha habido conatos de violencia en determinadas ocasiones pero lejos de mi intención dirimir ahora las responsabilidades. Tenemos un monstruo mucho más violento para los ciudadanos que cualquiera de las violencias manifestadas en esas concentraciones, tanto por manifestantes como por policías. Ustedes estuvieron en las jornadas del JMJ. Aquella semana de actos fue, más allá de cuestiones políticas o religiosas, un derroche de medios indecente para las actuales circunstancias. Ustedes han visto a un compañero suyo, de Policía Municipal, ser expedientado con empleo y sueldo por dar su opinión como cualquiera de los demás en una asamblea comunicada a Delegación de Gobierno. Ustedes, también, han evitado que un loco atentara contra quienes expresaban su rechazo a la visita del Papa. Más allá de lo que fuera capaz de hacer, Ustedes saben que anda por la calle, en libertad.

Desde la llegada del nuevo Gobierno las políticas han sido claras. Les pido que lean entre líneas. La primera inversión que este Gobierno autorizó (aunque prevista por el anterior) fue la de adquirir gases lacrimógenos por un millón de euros. Las declaraciones del nuevo Ministro de Interior en su primera entrevista en radio, dejando claro que su principal preocupación era el conflicto social; las del propio Presidente del Gobierno anunciando una Huelga General; o las del Ministro de Economía calificando esta “reforma laboral” de “extremadamente agresiva”, hablan solo un lenguaje: este Gobierno sabía a lo que venía y, eso no es sino proteger mejor que los anteriores el sistema de juego, ese que les beneficia, ese que nos han vendido como la única posibilidad de salir adelante.

Les han tenido a Ustedes a las 7.00 de la mañana casa tras casa que un banco desahuciaba, para hacerles a Ustedes copartícipes de la expulsión de ciudadanos de sus casas. Ciudadanos que no han pagado sí, pero a los que se les ha privado del derecho al trabajo y, por tanto, de la posibilidad de afrontar esos pagos. Ahora, les están haciendo copartícipes de la vulneración simple del derecho a reunión, como se está observando día sí y día también en la ciudad de Madrid. Cualquier día les mandarán a identificar y disolver las reuniones de padres en el patio del colegio de sus propios hijos, si detectan que hablan en ellos de recortes. Esto, que es una exageración intencionada, es solo el fin del camino al que parecen querer llegar.

El Gobierno ha adoptado una estrategia, solo una: Usarles a Ustedes. Tensar la cuerda desde un principio para afrontar una situación que se ven venir porque, evidentemente, nadie en su sano juicio aceptará esta reducción de derechos histórica sin protestar. Y vendrán los conflictos y, entonces, ellos se quedarán en sus casas mentiras los ciudadanos se parten la cara en las calles. Policías y manifestantes, ambos ciudadanos. Les van a utilizar hasta las últimas consecuencias, al precio que sea, que solo pagarán los afectados y heridos. Pero no les interesan para nada. Son, y siento usar esta expresión, la jauría de perros que tienen previsto utilizar contra los ciudadanos que se han visto privados de sus derechos, como han hecho desahucio tras desahucio.

No puedo pedirles que desobedezcan a la autoridad. Son profesionales. Tampoco puedo negar que me encantaría verles hacer una declaración valiente, en el sentido del colectivo griego, dejando claro quiénes son los culpables de todo esto y cuáles serán los límites de su profesionalidad si esto salta por los aires.  Confío en que tomen las decisiones adecuadas. Porque son tiempos difíciles, porque la ciudadanía de este país se está jugando demasiado, porque sabemos que después de esto vendrán más cosas que ocultan por intereses electorales, y porque estos organismos de la estafa económica internacional no están dudando en reclamar a pesar de la citada reforma.

El domingo 19 de febrero estaremos todos allí. Otros compañeros suyos tratarán de que las concentraciones cuenten con la seguridad suficiente tanto para manifestantes como para quienes no deseen hacerlo. Necesitamos una sola voz contra estas reformas. Bienvenidos, por tanto, a esta fiesta de la democracia que es el derecho de manifestación. Y quédense en ella mucho tiempo.

4 comentarios:

  1. Grande.
    Aquellas personas dentro del cuerpo de policía español que, al fin y al cabo, merecen el calificativo de "personas" con todo lo que esto conlleva, sin duda sabrán valorar estas a mi gusto educadas, reflexivas y muy inteligentes palabras.

    Aquellos infraseres que, valiéndose de su superioridad y condición de autoridad, han ansiado y ansían el momento de utilizar sus armas contra ciudadanos indefensos por el mero disfrute de la violencia sin repercusiones, seguramente se limiten a gruñir y a reir.
    Son esas mal llamadas personas, las que se crecen mediante la desgracia ajena, desde el inmerecido político corrupto hasta el inmerecido policía violento, las condenadas a desaparecer en la sociedad que mas temprano que tarde conseguiremos construir. Lo hagan por gusto, o por imperativo. ¡Rían ahora pues! El resto que se vaya uniendo.

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  2. Gracias por tus palabras ío. Aunque debo confesarte que, después de haber visto las imágenes de la carga policial hoy en un Instituto de Valencia contra niños de 13, 14 y 15 años, me he quedado sin fuerzas.

    http://t.co/yDRyUnKk
    http://t.co/E4v5aGpS

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  3. De proteger al ciudadano han pasado a reprimir al ciudadanos esa son sus ordenes y no seais ingenuos que no van a cambiar,,esto ya es una dictadura .

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  4. Raskolnikov, no te pierdas el primer capítulo del libro:

    http://es.scribd.com/doc/54041508/La-Ruptura-de-Contrato

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