viernes, 12 de octubre de 2012

EL DELITO GRAVE DE GALLARDÓN




Alberto Ruiz Gallardón, ese político aparentemente afable que se crió en colegios religiosos, que navegó en la ambivalencia política desde muy joven, que ya la mamó en su propia casa (donde su padre, José María, llegó a defender causas contra el franquismo, pero desde posturas claramente liberales y conservadoras) se erige en protagonista de la última reforma del Código Penal, uno de los ámbitos más delicados de cualquier democracia, para ponerla en la dirección equivocada, para hacer de ella un instrumento al servicio de la defensa social, acorde a la voluntad del impacto social, actuando de kamikaze contra toda la herencia científica y social que defiende y constata a través de la historia que NUNCA un endurecimiento de la legislación penal favoreció una reducción del número de delitos cometidos. 

Un político de buen talante que, obsesionado por transformar Madrid en su etapa de Presidente de la Comunidad de Madrid y en la Alcaldía, acabó acercándola más al modelo montañas de Tora-Bora de Afganistán, que a los criterios urbanísticos más sostenibles. Y, peor, lo hizo valiéndose de ese diamante en bruto que ha acabado explotando en la cara de todos: la burbuja inmobiliaria, las obras faraónicas, el endeudamiento intolerable que ahora todos debemos de pagar. 

Un político populista, que quiso pasar a la historia trayendo a Madrid unas Olimpiadas que permitieran, aún más, desarrollar un proyecto de grandes inversiones alejado de las necesidades reales de sus ciudadanos. Pero inteligente también, ya que logró el respaldo popular siguiendo el mismo método que ahora sigue la derecha catalana: el recurso de la demagogia, la emocionalidad

Un político que presume de estar vinculado al Maestro Albéniz por línea sanguínea, y que aprovechando ese toque cultural añadido por sus antepasados, se permite el lujo de utilizar a Joaquín Sabina para que parezca en ocasiones su embajador, con tal de dar que hablar, sin importarle las críticas de la derecha a la que sabe bien como ganarse, y haciéndonos ver que gobierna para todos escogiendo a un individuo que es un maravilloso escritor de noche, y un aburrido y obcecado defensor de la tortura animal por el día. Más de lo mismo. 

Pues él, Gallardón, nombrado Ministro de Justicia, no perdió desde la configuración del nuevo gobierno ni un minuto en anunciar reformas tremendamente conservadoras, y haciendo declaraciones sobre la libertad de las mujeres más propias de los años 50 del pasado siglo. En el Consejo de Ministros del día 11 de Octubre de 2012, culmina la primera parte de su obra, una reforma del Código Penal, tras haber encarecido la justicia, tras haber puesto en tela de juicio su gratuidad, cobrando cuando uno quiere ejercer su derecho al recurso. ¿Cuáles son los motivos? Reducir costes y agilizar trámites. Dicho de otro modo, des-democratizar, dar licencia a que en un proceso judicial hasta el final solo puedan llegar los que más tienen. Un dato: hoy, estos días, un numeroso grupo de ciudadanos, sometidos a un procedimiento administrativo irregular y muy costoso en la Comunidad Autónoma de Madrid, se plantean emprender un querella criminal contra un responsable de su Gobierno. Eso incluye, por otra parte, el recurso a demandas por la Vía Contenciosa que, gracias a este encarecimiento, no pueden asumir. No diré más, salvo que ojalá superen las dificultades y sigan adelante. 

Toda una filosofía del partido que Gobierna, y que se repite en la idea de Cospedal de que los políticos no cobren por sus servicios, para que solo puedan representarnos aquellos que ya tienen la vida resuelta de antemano. Es el inexorable alejamiento de la ciudadanía a los mecanismos democráticos porque no puede costeárselos.

El dulce, el caramelo para la extrema derecha, fue la contraofensiva contra el derecho de la mujer al aborto, debate que saca y oculta porque sabe que así retiene a los descontentos con otras políticas de su propio partido, y porque con ello saca a la calle y da que hablar a la izquierda para conseguir lo de siempre: que temerosos de una reforma puramente ideológica, defiendan sus derechos para que, mientras lo hacen, no hablen de esas otras cosas que tienen que ver con la crisis, con esa que ha generado su propio modelo de Alcaldía.

Gallardón no dirige un Ministerio, dirige una tapadera del Gobierno. El último show consiste en responder a los últimos casos trágicos donde ha habido víctimas menores de edad, para utilizar el descontento popular y ponerlo a su servicio. Como agravante de los delitos, aquellos que causen especial repulsa social. El gobierno de Susana Griso y Ana Rosa Quintana, haciendo caja a costa de mediatizar el dolor de familiares de víctimas inocentes. 

Estos son algunos de los aspectos reformados. Destaco con subrayado aquellos exclusivamente subjetivos:


  • La Cadena Perpetua Mal Disimulada, cuyo eufmemismo se llama Prisión Permanente Revisable, que se aplicará a  "homicidios terroristas o contra el rey o el príncipe heredero y contra jefes de Estado extranjeros, así como a otros que causen especial repulsa social, cuando la víctima sea menor de 16 años o especialmente vulnerable, cuando exista también delito contra la libertad sexual o a los cometidos por miembros de una organización criminal" (Referencia textual de el periódico "El Mundo". Link, abajo)
  • La Custodia de Seguridad: En casos excepcionales, una vez que un reo cumple su condena, lo podrán dejar otros 10 años de postre, si un Tribunal valora que mantiene un nivel alto de peligrosidad social.
  • La Detención Ilegal con Desaparición: Supuesto penal hecho ad hoc del caso Marta del Castillo, y a lomos del ruido generado por el caso de los dos hermanos desaparecidos. En casos donde no hay víctima, porque no aparece, se aplica esta coletilla, que permite su equiparación con el delito de Homicidio. Oculta el Ministro que, para ser honestos, en ambos casos la no aparición de las víctimas se ha debido más a la negligencia de la investigación policial que a la propia habilidad de los acusados. Pero ya nadie hablará de eso ni pedirá responsabilidades. 
  • El regreso a prisión si el condenado delinque encontrándose en Libertad Provisional.
  • La tipificación penal de la difusión de imágenes íntimas, otro elemento mediático con el que Gallardón da respuesta al caso de la Concejal del PSOE en un pequeño pueblo. 
  • La supresión de la Falta, para adoptar la denominación de Delito Menos Grave. Este hecho, que parece sencillo, tiene una gran importancia cualitativa. ¿Cuál es la excusa que se utiliza? ncluir a los grupos especializados en pequeños hurtos, que resultan muy molestos para la sociedad y muy atrayentes para los medios. 
  • El Atentado, la resistencia y la desobediencia: Así lo resume "El Mundo": 

"La definición del delito de atentado variará para incluir en él todos los supuestos de acometimiento, agresión, empleo de violencia o amenazas graves de violencia sobre el agente de las fuerzas de seguridad o miembros de servicios de asistencia y rescate. La acción de resistencia pasiva, junto a la desobediencia, se mantiene penada con entre seis meses y un año de cárcel. La falta de desobediencia desaparece, pero se sancionará como infracción administrativa en la Ley de Seguridad Ciudadana. Otra novedad afecta a la alteración del orden público: Se castigará la difusión de mensajes que inciten a la comisión de algún delito de alteración del orden público o actos de violencia, pero no la simple convocatoria a movilizaciones. La pena se agrava cuando se porten armas, se exhiban simuladas o se realicen actos de violencia con peligro para la vida o integridad de las personas, así como los actos de pillaje". 

Reconozcamos algo: hay algún pequeño avance en lo referente a la violencia contra la mujer, en el Racismo y en la incitación al odio. Pero estas pequeñas lucecitas solo son la comparsa de una reforma innecesariamente dura y que solo busca un efecto mediático sobre los casos más duros, sin querer darse cuenta de que incrementar las penas es subir una escalera que no tiene fin. Gallardón no va a saciar la comprensible sed de venganza de los familiares. Cuando vuelva a suceder un hecho similar, se exigirá que se suban más peldaños. El debate seguirá. Y sería más rentable para la mermada dignidad de este país cualificar a determinados grupos de investigación que potenciar innecesariamente el dolor de los familiares al "no encontrar" los restos de las pobres víctimas. Del mismo modo, darse cuenta de una vez por todas que la víctima no puede ser el pilar sobre el que sostener la justicia, cuya sensibilidad hay que atender, pero que no es objetiva, que no es profesional, que no puede someter el criterio del Estado, porque encuentre en programas de televisión un infame altavoz a su dolor.


En Agosto de 2012, España contaba con una población reclusa de 69.605 personas. Porcentualmente, esto representa una de las Tasas más altas de Europa. Este endurecimiento del Código Penal no mejora la sensación de seguridad de la ciudadanía. Tampoco atiende a los fines constitucionales para que el trabajo desarrollado sobre el penado vaya enfocado a su reinserción. Esta Reforma es ideológica, tiende a una cortina de humo haciendo el trabajo sucio al Gobierno. El delito grave de Gallardón es, de nuevo, su propio ego y su indisimulable ideología


3 comentarios:

  1. "La definición del delito de atentado variará para incluir en él todos los supuestos de acometimiento, agresión, empleo de violencia o amenazas graves de violencia sobre el agente de las fuerzas de seguridad o miembros de servicios de asistencia y rescate."

    Estoy pensando q esto se le puede aplicar x ejmplo a los policias q metieron una paliza al bombero q detuvieron...iba vestido con el uniforme y el apalearon...ejercieron violencia contra un servicio de emergencia ;)

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  2. Sigo tu blog y habitualmente coincido en tus opiniones, pero en esta ocasión discrepo en la mayoría de lo que dices.

    Es muy probable que Gallardón legisle pendiente del telediario, pero esto no me parece malo en sí mismo. Quizás tendría que estar pendiente también de los delitos económicos y de corrupción, eso es cierto, pero intentar corregir las carencias del código penal con las noticias del día a día no lo veo mal.

    En cuanto al endurecimiento de penas y a la prisión permanente revisable, pues estoy de acuerdo en muchos casos, especialmente en los casos de crímenes contra niños o personas especialmente vulnerables. Yo creo en un sistema penal no solo con el fin de la reinserción, sino también punitivo, que castigue justamente a los "malos". Y los "malos" que atentan contra niños son muy "malos" y merecen penas muy duras. Al igual que lo son también quien ponen bombas para matar indiscriminadamente, y otra serie de delitos especialmente crueles. No me gustaría estar en un país como Noruega donde por matar a 77 personas te caen 21 años. Y si, habría que definir bien cuales son estos delitos, y no dejar terminos ambigüos, como "en casos excepcionales" o "que causen especial repulsa social". Todo es mejorable.

    Para mí, un buen sistema penal es el que tiene en cuenta la reinserción, pero también el que castiga justa y proporcionalmente a los delincuentes, primero porque se merecen ese castigo, y segundo como mensaje a quien tenga pensado delinquir. Desconozco si esto hara bajar la criminalidad o no, pero para mí, es lo justo.

    Se le puede llamar "sed de venganza", yo prefiero llamarlo "sed de justicia".

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    1. Gracias por tu comentario, amigo.

      Comparto mucho de lo que dices contigo, aunque parezca que puedo ser muy crítico con ello en el post. Mi pelea es contra esos políticos que utilizan los sentimientos del pueblo para crear humo aplicando políticas que no les interesan. Es el caso de Gallardón, en este post, o de Artur Mas, con el independentismo catalán, que comentaba en el anterior post.

      Lo que me preocupa especialmente de esta reforma no es lo de la Cadena Perpetua Mal Disimulada (como la llamo yo) sino la conversión de Faltas en delitos y el tema de la resistencia pasiva. En ambas cosas, que están pasando más desapercibidas, está la esencia ideológica de esta reforma. La criminalización será mucho más sencilla y me sorprende que en solo un par de días medidas como estas hayan desaparecido del debate público.

      De nuevo, gracias.

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