lunes, 27 de febrero de 2012

AZNAR, ESE DIOS




No voy a hacer leña del árbol caído. Aznar a día de hoy puede aparecer como el marido de la alcaldesa de Madrid; como el Ex-Presidente que se ha pasado siete años desprestigiando a su país en el extranjero, como el jeta que cobra una millonada de empresas y del propio Estado, es decir, de todos nosotros; como el único Presidente democrático que denominó a un grupo terrorista como ETA "Movimiento Nacional de Liberación Vasco" justo antes de negarlo y arrepentirse toda la vida; como el tipo que, para eludir los errores en las labores de prevención de terrorismo como responsable del Gobierno, decidió infundir la sombra de ETA en los atentados del 11 de Marzo; como el hombre que dirigió a España a la victoria en la Batalla del Perejil; como el personaje que, por propio ego, llevo a España a participar en una Guerra injusta, errónea, basada en mentiras que nadie a estas alturas defiende salvo él; incluso podría aparecer como buen jugador de Paddle.

Pero del Señor Aznar nos hemos reído nosotros, por su ridículo inglés, por sus chorradas sobre el vino y conducir bajo los efectos del alcohol, por tantas cosas. Lo que no sabía él y lo que imaginábamos nosotros, era que sus "amigos" también se mofaban de él, que les chocaba enormemente su conservadurismo, su dureza, su ortodoxia judía, que en nada compensaba su capacidad de participar. Les hacía gracia su pelo, por ejemplo. Era el tonto de las reuniones.

Sabremos más, seguro. Las filtraciones de Wikileaks ayudan a poner en su sitio a Aznar, ese esperpento que quiso pasar a la historia. Valga como ejemplo esta conversación:

 —"¿Alguien tiene preguntas para el ex primer ministro español Aznar, no vaya a ser que me quede dormido?", bromea Bhalla antes de asistir a la conferencia.

—"¿Puedes simplemente decirle de mi parte 'buen intento el de culpar a ETA?'", replica burlón Bayless Parsley, un analista sobre África, refiriéndose despectivamente a la insistencia con la que su Gobierno trató de imputarle a ETA la autoría de los atentados del 11-M en Madrid, en los que perecieron 191 personas

viernes, 24 de febrero de 2012

EUROVEGAS Y LA MONARQUÍA BANANERA DE ESPAÑISTÁN






La campaña mediática que pretende vendernos las bondades del proyecto EuroVegas que el magnate Sheldon Adelson anda subastando por Cataluña y Madrid tiene algo de tragicómica porque define a la perfección hacia dónde y en qué se va convirtiendo este país.

De toda la vida de Dios, las grandes corporaciones han buscado Repúblicas Bananeras donde instalar sus empresas, aprovechar los recursos o ventajas del lugar y obtener una rentabilidad cuantiosa. Y uno creía que esos sitios estaban lejanos, eran islas, países a medio desarrollar. Pero no, la crisis extiende las Repúblicas Bananeras a muchos sitios y parece que van llegando a Europa. Españistán se erige como candidata perfecta a semejante papel pero, en honor a su historia (o para colmo si se prefiere) manteniendo su incorrupta (que no incorruptible) Monarquía. 

Comentaba con los amigos @M_Luisa_G y @Alexlemmor, y días antes con @bannfaith, qué condiciones tienen las Repúblicas Bananeras. Las enumero:

1. Un buen volumen de paro o de falta de oportunidades laborales.
2. Ventajas fiscales para las grandes empresas.
3. Salarios bajos.
4. Posibilidades de comunicación y país receptor de turistas. 

Algunos se preguntan, ¿Por qué EuroVegas se fija en Españistán? Fácil, porque cumple las tres. Un proyecto que ofrece 260.000 puestos de trabajo no interesa en Noruega o Finlandia, que tiene unas tasas de paro muy bajas. Además, cuenta con indecentes ventajas fiscales que ofertan un ejército de políticos dispuestos a facilitar mucho más las cosas modificando legislaciones para garantizar la existencia de una "isla fiscal" donde el Estado tenga que cerrar los ojos para no ver lo que se está haciendo. Además, tenemos los salarios más bajos y la reforma laboral recientemente aprobada facilita mucho más las cosas a los empresarios. Seguramente el SMI será la pegatina que un buen porcentaje de esos 260.000 trabajadores lleven pegada en la frente con su prometedor trabajo. Y, por último, claro, Españistán, el país del buen tiempo, uno de los más visitados del mundo, lo cual garantiza clientela al magnate en su pequeño Vaticano dentro del Estado.

¿Y qué más? Claro, los constructores de las grandes edificaciones, los que ceden el suelo, lo de siempre, para desarrollar el modelo de siempre, ese que nos trajo hasta donde estamos. Una burbuja que ya no será inmobiliaria pero que dejará buenas fortunas a los que ni se han manchado sus caras chaquetas con la crisis. 

¿Qué estamos dispuestos a hacer? O, mejor dicho, ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar? Cito, y sin que sirva de precedente, a una fuente fiable como pocas. No es el extinto Público, ni tan siquiera lo ha comentado en plan gracieta Jordi Évole en uno de sus programas salvadores. Tampoco viene de una fuente contrainformativa o independiente. Hablo de La Gaceta, el periódico de Intereconomierda*. En una noticia del 24 de febrero de 2012 cuentan las condiciones que el magnate exige para la instalación de EuroVegas en una región española. Artur Mas y Espeonza Aguirre** se mueren por sus huesos:

"Habría doce hoteles con 36.000 habitaciones; seis casinos con más de mil mesas de juego y más de 15.000 máquinas recreativas; tres campos de golf; nueve teatros, y un escenario con 15.000 butacas, entre otras instalaciones, en las que se encontrarían palacios de congresos y centros comerciales. Pero no es gratis. para conseguir la ansiada golosina, que encendería la economía sea en la región hay que dejar de lado la ley.

De esta forma exige dos años de exención en el pago de las cuotas a la Seguridad Social de sus empleados.

Además, espera que esté exento de impuestos municipales, regionales y estatales durante dos años y las exigencias van a más: ventajas respecto a la fiscalidad inmobiliaria y del suelo durante diez años.

Pide un aval del Estado para conseguir un préstamo de 25 millones de euros que, en principio, sería solicitado al Banco Europeo de Inversiones.

Otra de sus pretensiones es la cesión del suelo público que necesite, expropiaciones incluidas, con cambio de ubicación de las viviendas protegidas, si las hay.

Asimismo, pide una exclusividad de diez años en la utilización del suelo.

Quiere terminar con la regulación de los convenios colectivos del personal empleado con una modificación del Estatuto de los Trabajadores.

Privilegios legales para la contratación de personal extranjero, entre ellos, agilización de la concesión de permisos de trabajo.

Cambios en la legislación sobre la prevención del blanqueo de capitales, con flexibilización de los controles.

Autorización de entrada de menores en los casinos del complejo. La eliminación de la Ley Antitabaco en el complejo.

Autorización de entrada en los casinos de los ludópatas reconocidos legalmente como tales.

Construcción de las infraestructuras que solicite, o complementos de las ya existentes".

Pues eso. ¿Para qué decir más?

Tengo un buen concepto de la palabra "felación". Me gusta, define algo que causa placer y que, en un orden normal de condiciones es saludable y hermoso, sobre todo para el que lo recibe. Pero hacer felaciones, metafóricamente hablando, a todo un magnate para facilitarle todo tipo de cosas que permitan desarrollar un proyecto determinado en su región, puede resultar feo. No quiero parecer antipático, pero entre el sexo oral que representa una felación, y el sexo anal, tampoco hay demasiada distancia. Y si se trata de agasajar al invitado millonario yo pediría a determinados líderes que deben mirar por el interés público, pero también por la dignidad y la sensatez de una sociedad democrática, que antes de decidirse a dar placer a este millonario apuesten, preventivamente al menos, por metérselo por el culo. Dicho esto con toda la educación. 

Por último, aprovecho este post para regalaros un video musical que describe perfectamente en qué quiere convertir este magnate las relaciones laborales en su "isla fiscal". Igual, si se hubiera esperado al final de esta legislatura, no le hubiese hecho falta pedir tantos cambios. Parece que vamos por ese camino.
* Quise decir Intereconomía.
** Quise decir Esperanza Aguirre

martes, 21 de febrero de 2012

DEL 15M A LA PRIMAVERA VALENCIANA. HACIA EL TERCER ESCENARIO




Nueve meses han transcurrido desde el 15 de Mayo de 2011, fecha en la que, pocos días antes de las Elecciones Municipales y Autonómicas en España, se produjo una concentración en la Puerta del Sol que desembocó en la famosa acampada que fagocitó todo el movimiento, extendiéndose por barrios y ciudades de toda España. 

Desde entonces y hasta la fecha muchas cosas han cambiado. El contexto de crisis de mayo del año pasado, con una exponencial destrucción de empleo y el afloramiento de casos de corrupción vinculados al urbanismo, con la proliferación de los horribles embargos y desahucios y la pérdida de expectativas de los jóvenes ante un futuro cada vez más negro, llevó a este movimiento a poner como bandera una serie de reivindicaciones, de carácter nacional, que tenían como objeto regenerar la vida democrática española. Sentar las bases para llevar a cabo una segunda transición política sobre los siguientes pilares:


- Limitación de las asignaciones económicas y privilegios de los cargos públicos. Incapacitación permanente de los condenados por corrupción para volver a presentarse a unas elecciones.
- Modificación de la Ley Electoral. De manera que se garantice la representatividad y proporcionalidad.
- Profundización en los mecanismos que permitan a la ciudadanía ejercer la democracia directa. Simplificar los mecanismos para la presentación de iniciativas legislativas populares.
- Imposición de la consulta popular obligatoria y vinculante para la elaboración y aprobación de los presupuestos municipales, autonómicos y estatales.
- Modificación y creación de mecanismos de control que aseguren la estricta separación de los poderes públicos. Asegurar la absoluta independencia del poder judicial.
- Consideración como bienes de utilidad pública los servicios de primera necesidad para la ciudadanía como energía, redes de comunicación, alimentación, transportes y banca. Prohibición por tanto de los monopolios y oligopolios privados en suministro de estos bienes.
- Derecho al trabajo digno, estable y de calidad. Prohibición de los EREs en empresas con beneficios. Derecho de toda la ciudadanía a prestaciones sociales públicas que aseguren una vida digna.
- Establecimiento de mecanismos ciudadanos de control de la gestión pública que eviten la corrupción política. 
- Establecimiento de un sistema fiscal progresivo. Establecimiento a nivel global de un impuesto a grandes fortunas y a las transacciones financieras especulativas. 
- Control ciudadano de las prácticas de las entidades bancarias. Prohibición de las cláusulas abusivas en particular respecto de las hipotecas.

En todo este tiempo, el movimiento 15M ha obviado, de un modo consciente, una serie de acontecimientos que sucedían en su entorno y, si cabe, de mayor gravedad que el propio déficit democrático de nuestras instituciones, como la Guerra de Libia (con cerca de 100.000 muertos) y la creciente beligerancia internacional hacia Siria e Irán. 

Sin embargo, desde el otoño pasado, los ciudadanos de este país ha comenzado a padecer las consecuencias reales de la crisis, la verdadera cara de una estafa originada por banqueros y especuladores, a lomos de políticos corruptos que han malgastado todo lo que había en las cajas de recaudación y, lo que es peor, lo que no había también, dejando niveles de deuda altísimos que hacen urgente que, según el modelo económico vigente, en aras de la reducción del déficit el nuevo Gobierno, y en consonancia con el gobierno saliente que ya inició estas reformas, haya que recortar gasto público, refinanciar a los banqueros y privar de derechos sociales y laborales a los trabajadores y ciudadanos. Tras la aprobación de la Reforma Laboral y tras meses de una ambigüedad irresponsable por parte de los grandes Sindicatos, el pasado 19 de febrero pareció verse algo de luz a una perspectiva de Huelga General o de movilizaciones masivas, que entran en el presupuesto del nuevo Gobierno, tanto como los Gases adquiridos para reprimir todo tipo de concentraciones. Si los españoles no se movilizan frente a esto, habrá que asumir que no merecemos la pena, que solo servimos para sentarnos frente al televisor y defender la honestidad de nuestros deportistas

Entonces, y como si de una protesta minoritaria más se tratara, surgió la denominada primavera valenciana. Unos alumnos de instituto protestan porque su Comunidad Autónoma ha decidido recortar en la calefacción de sus aulas y pasan frío. Cortan una calle y, de repente, la policía decide poner el segundo poste simbólico de la represión de las protestas. El primero había sido contra el 15M durante las jornadas del JMJ y en Plaza Cataluña para garantizar la adecuada celebración del título conquistado por el Qatar Foundation F. C. Barcelona. Se agredió a menores de edad y, con ello, se prendió la mecha. 

Nueve meses después, nadie del movimiento 15M puede aspirar a la regeneración democrática de este país. Todo ha caído, incluso lo malo que ya estaba y se quería combatir. Y todo ha caído porque todo es mucho peor. En este tiempo, la reducción de derechos de los trabajadores y de ciudadanos ha sido histórica y, contra ella, desde la calefacción de un instituto hasta las grandes movilizaciones, los ciudadanos van a seguir manifestándose. Los golpes de la policía no han causado aún, afortunadamente, heridos de la suficiente gravedad como para que todo estalle como la pólvora. La policía y el gobierno miran a Grecia y no quieren consentir que pase algo parecido. Muchos manifestante también, pero no todos. Sigue existiendo una falta de solidaridad evidente. Es mi humilde opinión, pero después de que las porras accedieran a los institutos públicos, el resto de alumnos de todo el país tenía que haber promovido una paralización total de la actividad en las aulas, trasladándolo igualmente a las Universidades. Hay barreras que no se pueden pasar, porque son básicas y remiten al Franquismo más absoluto, y se están pasando.

Cualquier post sobre la primavera valenciana, segundo escenario de la protesta en las calles desde el inicio de la crisis, puede quedar obsoleto en cuestión de horas o días. Sin embargo, yo desearía un tercer escenario, y desearía que llegara muy pronto. Ese en el que, en modo autodefensa porque es lo toca, y dado que por ahora solo podemos aspirar a recuperar lo que teníamos, se conjuguen las reivindicaciones idealistas del 15M, con las acciones solidarias con todos aquellos sectores gravemente perjudicados (estudiantes, profesores, parados, embargados por bancos, etc.) y, a pesar de las diferencias lógicas, con un ideario que tenga como trasfondo cuestiones básicas a nivel internacional, donde a costa de la crisis se desarrollan a placer numerosísimas injusticias, que pongan freno o traigan de vuelta el famoso lema que fue capaz de agruparnos en su momento. El No a la Guerra, a ninguna guerra. 

Tal y como acababa un post anterior que titulé "Articular la indignación" (http://elblogderaskolnikov.blogspot.com/2011/12/articular-la-indignacion.html), y en la misma línea, "Hemos ganado la estética y la capacidad de movilización, a veces a base de unas redes muy caldeadas que se retroalimentan dando ánimos (...). sin embargo, debemos asumir que bailamos en su circo, que nos comunicamos con sus redes, que las censuran cuando quieren, que sus medios se disfrazan de progres para darnos temas de conversación, y que si se aburren nos miran por curiosidad, pero que por ahora, solo les resultamos divertidos". 

Tal vez haya llegado el momento de dejar de serlo.