domingo, 24 de junio de 2012

NO #TODOSSOMOSTANIA

En los últimos meses, los usuarios de Twitter han tenido oportunidad de comprobar cómo algunas amenazas formuladas por usuarios de esta red social a distintas personas han sido, tras ser denunciadas en la propia red a la Policía, o usando la vía ordinaria de la denuncia, atajadas con el cierre de cuentas en incluso la detención de los agresores. 

Le sucedió a Eva Hache. ¿Recuerdan? 
[foto de la noticia]

Le sucedió al periodista deportivo JuanMa Castaño. ¿Recuerdan?

Le sucedió a otros, por ejemplo, periodistas de La Información. Incluso a la Delegada del Gobierno de Madrid Cristina Cifuentes

En abril, un imbécil que se apoda @EnEstadoDGuerra, lanzó esta amenaza a Tania, una Diputada de la Asamblea de Madrid. Este hecho fue denunciado, no solo a través de la red pero, con el paso de los días, nadie detuvo al culpable y Twitter mantuvo su cuenta abierta. 

Pasaron los días, y un programa de TeleK, La Tuerka, desenmascaró al agresor, le puso nombres y apellidos. Eso, precisamente, que no había costado demasiado hacer en los casos anteriores. Lo podéis ver en este video.

Curioso. No había que ir muy lejos. El tipo era un Fan de Intereconomía y había lucido cuerpo serrano en alguno de sus programas. La propia Tania lo denunció en la Asamblea de Madrid, indicando, a modo de anécdota, que uno de los seguidores de este personaje era uno de los Consejeros del Gobierno de Esperanza Aguirre. 

Estos días hemos vivido un nuevo episodio de amenazas. El tuitero SyntaxError (@10gosup1000) ha ido más lejos y ha reproducido en una web su número de DNI, fotos de su "supuesto" domicilio, fotos personales, y todo tipo de datos, a los que acompaña nuevas amenazas como insinuar que hay que acudir a su domicilio. Por cierto, uno de los grandes pecados de Tania es, como Concejala de Cultura de un municipio madrileño, haber eliminado los toros de las fiestas locales. Ese link, por razones obvias, no pienso reproducirlo.

La pregunta es ¿Por qué la policia es tan eficaz para algunos y tan despistada para otros? ¿Por qué Twitter no cierra esos perfiles? ¿Hay víctimas mejores y peores? Este Post, como toda la campaña espontánea de Twitter, tiene como finalidad que la presión acabe con la desvergüenza que esta suponiendo la dilatación infumable de este proceso de detención de los autores de estas amenazas. Nadie quiere interpretar que los amigos de Intereconomía o de algún Consejero de la Comunidad de Madrid tienen más espacio para tratar (sin conseguirlo, porque su única patria es la imbecilidad)
de meter miedo a quienes no piensan como ellos. 

A los seguidores de estos dos personajes en Twitter, recordarles que uno puede seguir al diablo, pero cuando el diablo dispara, ese seguimiento es colaboración implícita, aquiescencia con esas amenazas. Es hora de ningunear a los agresores. Y esto lo digo porque son de dominio público, porque, si quieren, podemos colgar aquí una larga lista de militantes del PP, algunos Concejales del PP, otros trabajadores de los Servicios Jurídicos del PP, que siguen y ríen las gracietas de este par de idiotas. Les daremos un tiempo para que reflexionen. 

miércoles, 6 de junio de 2012

LOS CATORCEABRILISTAS




Reconozco que me gusta la palabra "Quincemayista". Mucha gente la utiliza para describirse. Sé, porque me ha quedado bien claro durante este último año, que en el fondo no es una forma de etiquetarse o clasificarse, que no hay una ideología marcada detrás. Se trata de una actitud, de un estado de ánimo que tiene que ver con valores, muchos de los cuales comparto. 


Cuando ese estado de ánimo espontáneo y compartido denominado 15M salta a la palestra, lo hace, como no podía ser de otra manera, con una nítida mirada hacia el futuro. Más democracia, más representatividad, más pueblo en definitiva. Mas surge un PERO enorme. Mientras decenas de miles de personas enfocaban sus cámaras de fotos hacia el futuro, el presente y el pasado descargaron su tormenta sobre una abarrotada Puerta del Sol, en forma de vertiginosa pérdida de derechos y de guerras genocidas en las que este país, aunque algunos no quieran verlo, sigue poniendo un sello con la marca España. 


Muchos quincemayistas se han readaptado bien a esta situación dando un paso atrás. En niveles concretos, el 15M sabe representar una coreografía solidaria muy necesaria, que ningún otro movimiento o partido político sabe articular. Ocurre con los malditos desahucios, por ejemplo. No hay una gran oposición al sistema, sus acciones no ponen en grave riesgo a los bancos, pero han convertido (con la labor encomiable  de la Plataforma Stop Desahucios, que ya trabajaba con anterioridad) cada desahucio en un incordio para los desahuciadores, visibilizando cada nueva infamia y forzando pequeños cambios y aplazamientos.


Decía el politólogo Ronald Inglehart hace ya cuarenta años que a medida que los jóvenes entienden cubiertas sus necesidades materiales básicas (comida y alojamiento básicamente) ocupan su pensamiento en otro tipo de necesidades que denominó posmaterialistas (Medio ambiente, lucha contra la pobreza en otros lugares, etc). Su modelo no se adapta bien a estos tiempos, pero permite clasificar una serie de ideas que se van dispersando. Recientemente, el Grupo de Trabajo sobre Medio Ambiente del 15M sacó un comunicado (que podéis leer aquí: http://madrid.tomalaplaza.net/2012/05/31/comunicado-medio-ambiente-sol-respecto-a-las-movilizaciones-del-sector-del-carbon/) en el que sus conformantes, un grupo de chicos muy formados en esa materia, trataban de explicar por qué las protestas de mineros estaban manipuladas y escondían detrás intereses ocultos, exigiendo la re-conversión de las actividades vinculadas al carbón por el terrible daño ambiental que provocan. Y justo en esa explicación, que es creíble, defendible en condiciones normales, aparece el abismo. 


No estamos en condiciones normales. Dejemos a un lado los cuentos, aunque simbolicen un problema real, y seamos coherentes. Es momento de tomar decisiones, de priorizar unos problemas sobre otros, de establecer preferencias. Las reconversiones mineras que se hagan, es mi opinión, en momentos de abundancia. Entonces había que haberlas pedido, cuando a lomos de la especulación y el jueguecito que ha conseguido llevar un smartphone a cada bolsillo de casi todo el mundo, estábamos más pendientes de otras cosas. No se puede rebatir a un colectivo obrero en lucha (en lucha de verdad me refiero) aunque su lucha no priorice el medio ambiente, aunque haya detrás subvenciones e intereses sindicales. Porque uno corre el riesgo de que le pregunten a uno qué hay detrás y quién manipula las actividades que realiza. Y nos podríamos llevar grandes sorpresas. La ingenuidad a veces es más perversa que la manipulación directa e interesada, y quienes se quejan de las manipulaciones de los demás, a veces cumplen a rajatabla con la agenda de los poderosos. 


Yo no he llegado al mes de mayo. Soy catorceabrilista. Tengo ideología y mi ideología no es un pin en la camiseta. Mi primavera es más joven, aun no ha florecido tanto. Mis valores son los de la República: la educación, el pan, la vivienda, la dignidad, la igualdad, el respeto, el rechazo absoluto a todas y cada una de las guerras, la mirada crítica hacia nuestros gobernantes, la defensa de los derechos de todos, y de todas las formas posibles. Pido maestros, no profesores. Exijo cultura, no dogmas. Y creo que vivimos tiempos en los que hay que llamar a las cosas por su nombre de una vez por todas. Donde hablan de rescates, debemos decir secuestros. Donde hablan de crisis, debemos llamarlo estafa. Y sabemos que en ese largo camino quedarán cosas pendientes, sí, también el desarrollo de una industria que preserve en la medida de lo posible el medio ambiente. Pero mientras burlen los derechos básicos a miles de familias, es una obligación moral apretar los dientes y, en la medida de las posibilidades de cada uno, combatirlo de todas las formas posibles. 


Porque no podemos ser un producto exótico para el sistema, algo que enseñar, como cuando el Ayuntamiento de Madrid vendió al 15M como un ejemplo de participación ciudadana para apuntarse méritos para su candidatura olímpica. Porque nada justifica que no miremos lo que ocurre en otras partes del mundo o, que cuando lo hacemos, caigamos en sencillas manipulaciones de los mismos que nos quitan esos derechos. Recuerdo que a Tarhir entraron con tanques, hubo muertos, y esa revuelta fue secuestrada por Estados Unidos y los islamistas, cumpliendo el presagio del malogrado cantante madrileño Juan Antonio Canta cuando decía que "tras las grandes revoluciones racionales se restaura sonriendo el orden anterior". Pero a Sol, en mayo de 2012, y lamentablemente, más que policías entraron pastores que dirigían con sus varas a los ovejas borrachas que aun permanecían en la plaza.


Los valores conforman un conglomerado de ideas que muchos compartimos. No hablo de partidos políticos, hablo de patrias comunes, que en cada escenario social se traducen de un modo. Ese punto de encuentro entre "quincemayistas" y "catorceabrilistas" es necesario, porque la República es, en esencia, justicia social. Y eso es lo que nos importa a todos. 


              
Como dije hace tiempo en Twitter, "Yo la República no la he vivido. La he leído, la he estudiado pero no la he vivido. Sin embargo, la he soñado"