martes, 27 de agosto de 2013

¿QUÉ HACEMOS CON SIRIA?

Hay un razonamiento recurrente que circula por las redes sociales estos días. Es el que pregunta "¿Qué hacemos ante el uso de armas químicas contra la población siria?. Pregunta que, por otra parte, que es una trampa en sí misma. Me explico.

No tengo intención de hacer muchos amigos con este post. Creo que el gobierno de Al Asad es perfectamente capaz de arrojar armas químicas contra su pueblo. Creo que su régimen está amortizado después de 43 años de gobierno entre padre e hijo, y creo que ha caído en la violencia sectaria y que cuando tuvo manifestantes pacíficos delante, al principio de todo esto, no debió usar tanques. Creo que la tolerancia religiosa, el laicismo y el contrapeso a Israel han sido algunas de las virtudes del régimen. Pero la guerra lo está enfangando todo.

Hay otras cosas de las que estoy convencido. La primera, que tras aquellas ingenuas manifestaciones de estudiantes de hace un par de años estaba todo un conglomerado bien organizado, con sede en Londres, para llevar a Siria a una guerra civil, sectaria igualmente. 

La segunda, que esa oposición siria amable con los europeos y norteamericanos, se ha dejado acompañar y ha promovido a grupos extremistas (que los mismos gobiernos que les han financiado y armado han tenido que reconocer que formaban parte de Al Qaeda). Sí, los aliados de Estados Unidos han entregado armas a Al Qaeda en Siria, para debilitar al régimen a costa de la vida de muchos inocentes. Así de simple. 

La tercera, que tanto Israel como Turquía cobran en esto un papel protagonista, por distintas razones, igual que Francia, Inglaterra, Arabia Saudí o Catar, que más que un país parece una oficina de comercialización de actividades terroristas en los países próximos. Eso sí, estos bien que reprimen al primer manifestante que se mueve. Para ellos no caben en los medios internacionales palabras de rechazo o crítica formal. Son amigos. 

La cuarta, que Obama parece no haber querido intervenir en este polvorín sirio hasta no encontrar la justificación adecuada, y que se la han puesto en bandeja. No sé si las armas las arrojó Al Asad o los terroristas sirios. No puedo saberlo. Lo que sí sé es que han matado inocentes y que tiene que haber consecuencias. Y, por supuesto, que de repente ha aparecido la oportunidad, como caída del cielo, para desarrollar un plan que se llevaba trabajando desde hace años.

Y justamente aquí aparece el ciudadano, situado a la izquierda o a la derecha, y asustado por las imágenes de niños asfixiados, y que pregunta "¿Qué hacemos?".  Llega tarde, porque después de 80.000 muertos en esta guerra, se hace esta pregunta justo cuando les interesa a unos, esos que, precisamente, no pueden dar ni una sola lección de respeto a los derechos humanos, tampoco en el uso de armas químicas. El imperio, como se suele decir, no tiene credibilidad alguna. Si, como dicen, Al Asad tiene a su pueblo en un auténtico campo de concentración, entenderá el ciudadano de a pie que esa pobre gente no va a ser liberada a base de bombas que caigan del cielo. Tampoco a base de armar a fanáticos religiosos como ha hecho Turquía o Catar, y que presumen de comer corazones, matar cristianos, o decapitar sospechosos. De nuevo, han coincidido los intereses occidentales con los de Al Zawahiri, líder de Al Qaeda. Como en Libia. 

La intervención militar extranjera, sabiendo que no busca proteger a la población, sabiendo que no es ejemplo de nada, sabiendo que tiene otras metas e intereses en la zona, no solucionará nada. ¿Los niños asesinados por drones estadounidenses en Waziristan son menos víctimas que estos pobres críos? Ni siquiera hablo de geoestrategia, de los intereses comerciales de China, o del "imperialismo a su estilo" de Rusia, un país que tampoco tiene el menor interés en los derechos humanos, y que solo quiere salvaguardar su presencia en el Mediterráneo, entre otras cosas. 

Solo cabe la negociación, la exigencia de responsabilidades a ambas partes, responsables del asesinato de civiles. Solo cabe el cese de las armas en ambos bandos, y que los proveedores de las mismas dejen de abastecer la sangre de los niños para luego llevarla a las portadas de la prensa de sus países acusando al enemigo de salvaje. Solo cabe dar una oportunidad a Siria de elegir qué opciones prefiere. Exigir todo eso, es lo que tenemos que hacer. ¿Que soñar es gratis? Sí. ¿Que es muy difícil? También. Lo fácil, es lo otro. Lo fácil es ver esto como una película de buenos y malos (elijan al suyo, da lo mismo) y mirar a otro lado mientras se desangra esa población. Negociar con los terroristas es lo que en mi opinión se debe pedir al régimen sirio, igual que se ha pedido a todos los gobiernos en todas partes, para que cese la violencia sectaria. Y, también, negociar con esa infame oposición que sin mancharse la ropa, se lleva reuniendo dos años para tomar el té en algún lugar de Londres y, desde allí, presionar al mundo con los desmanes de un régimen y las desgracias de su pueblo, tratando de rentabilizar a cada víctima.

Pero la oportunidad ha llegado. Alguien la ha servido en bandeja. Pobre pueblo. 

5 comentarios:

  1. No me gusta el articulo.. Yo si pienso que hay mejores y peores y se que a partir de hoy esta claro que van a ganar los peores. De acuerdo estoy que en la oposición al gobierno sirio hay gente mejor, que este fue casi fascista en su represión. Pero hoy sabemos que no hay posibilidad ninguna de negociación, que solo hay una posibilidad, esa posibilidad se llama integrismo islámico financiado por los criminales de la OTAN.
    Enhorabuena por el blog, tus puntos de vista me parecen muy buenos.

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    1. ¿NO hay posibilidad NINGUNA de negociación? YO creo que siempre hay posibilidad de negociación.

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    2. Ojalá tengas razón, pero la experiencia dide que esta gente de la OTAN no negocia. La unica negociación que admiten es la claudicación incondicional.

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    3. Aquí parecen dibujar una trampa inteligente. Si realizan un ataque limitado, desde los barcos, con misiles, como está pregonando a través de sus medios, buscan dos cosas:
      1. que el poder militar de Siria se resienta y eso relance la fuerza que estaban perdiendo los islamistas y asociados. es decir, se nivela la contienda que estaba desnivelada. Eso justificaría una abierta y ya no disimulada entrega de armas masiva a esos grupos.
      2. que Siria responda al ataque, y lance algún misil contra Turquía, Jordania o Israel. Eso justificaría una intervención ya no tan limitada para tirar abajo el régimen.

      En Twitter alguien me recuerda que el régimen sirio pidió una mesa de negociaciones con la oposición. Aquí la censura y la manipulación es inmensa. Unos lo dicen, otros lo niegan y al revés. Lo único que tengo claro es que esos "rebeldes" de Londres no tenían el más mínimo ánimo de negociar, porque el escenario que querían presenciar era el de las tropas extranjeras atacando su país.

      Gracias a los dos.

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  2. La silenciosa gran guerra de las civilizaciones continua enfrentando a todos contra todos, el sistema solo cumple el procedimiento establecido en esta ocasión, genocidio, etnocidio, y quizás también otra vez magnicidio, que buenos ni que malos solo aquellos que se den vuelta entenderán que la paz tanto como la guerra no son el camino...

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